Arq. Juan Carlos Reperger | Montevideo
@|Nada, absolutamente nada justifica la violación de mujeres, el rapto de niños, hombres y mujeres, la muerte ni el decapitar seres humanos. Nada absolutamente nada justifica estos aberrantes hechos. Y aquí me detengo.
Si a uno de mis hijos o seres queridos fueran raptados, estaría dispuesto a hacer cualquier cosa, lo que sea, para recuperarlos. No existirían límites para lograr su recuperación sanos y salvos.
El que piense lo contrario es un hipócrita. Le guste a quien le guste y le duela a quien le duela.