Gianella Aloise-Pons | Montevideo
@|¿Seguiremos permitiendo el avance del aborto con mentiras?
Es necesario recordar que, entre los argumentos más fuertes, cuando se discutió la actual ley de interrupción voluntaria del embarazo – ley del aborto-, estuvo el alto número de muertes maternas.
En entrevista brindada el 20 de marzo de 2026, en el Programa Arriba Gente, el Subsecretario de Salud se refirió a las muertes maternas por aborto antes de la ley y después de ella.
Sostuvo que hace 25 años (o sea por el año 2001), la causa más frecuente de muerte de las mujeres era por abortos provocados en condiciones de riesgo.
Al ser consultado cuánto disminuyó la muerte de mujeres en un contexto de intención de aborto después de esta ley, respondió: “Prácticamente la hizo desaparecer”. Ante la pregunta: ¿No hay muertes de mujeres? Respondió: “Son muy pocas. En este período, desde la implementación de la ley ha habido 3 casos” –sostuvo-, “mujeres que fallecieron en el proceso de interrupción voluntaria del embarazo, cuando antes era aproximadamente entre 5 y 10 por año”.
Publicaciones oficiales del Ministerio de Salud Pública dicen que:
Entre 2001 y 2024 hubo un total de 34 muertes maternas por aborto: 28 inseguros y 6 “seguros”, por producirse después de aprobada la ley del aborto. En el tramo referido nunca hubo 10 muertes maternas por aborto en un año –como afirmó el Subsecretario de Salud-; es más, en los cuatro años anteriores a la aprobación de la ley del aborto hubo cero muertes maternas por esa causa.
Este argumento de peso para aprobar la ley del aborto se desbarató. Sin embargo, actualmente vivimos las consecuencias de tener vigente una ley que hace creer a las personas que lo que regula está bien, cuando no lo está, porque permite matar al concebido. A tantos ha matado, que a fines de 2024 se habían registrado 117.863 abortos; en el mismo período murieron por abortos “seguros” seis mujeres.
Llama la atención que el Subsecretario de Salud afirme que desde que se aprobó la ley hasta el presente, hubo 3 muertes maternas cuando hubo el doble. Sí, seis muertes maternas entre 2013 y 2024. Y de sus expresiones se deduce que las píldoras que se proporcionan a la mujer para abortar (Mifepristona que mata al bebé y Misoprostol que lo expulsa del vientre), tampoco son tan seguras, porque si de 3, una murió por su toma, un alto porcentaje de mujeres pueden ser afectadas de igual forma.
No podemos permitir más muertes, ni maternas ni de concebidos, porque una sociedad que respeta a sus habitantes protege a los nacidos, en el estado de salud que estén y a los que están en el vientre materno.