Gianella Aloise | Montevideo
@|A 11 años que el Poder Ejecutivo ordenó la publicación y ejecución de la ley de aborto, sancionada por el Poder Legislativo el 17 de octubre de 2012, decimos que:
1) En Uruguay el aborto es delito; matar a un niño por nacer en el vientre materno es delito, la ley sólo permite que no se penalice a quienes lo realicen, si cumplen los requisitos y plazos que establece.
2) Desde la promulgación de la ley hasta fines del año 2022, murieron, víctimas de aborto, 95.733 niños por nacer.
3) Esto incide de muy diversas formas: a - Está matando unos 29 niños por nacer por día.
b - Afecta la salud mental de la madre, su entorno y el personal de la salud que lo practica; secuelas de la más diversa índole aparecerán inmediatamente al aborto o prolongado en el tiempo.
c- Agiganta la brecha entre muertes y nacimientos.
En los años 2021 y 2022 hubo unas 7.000 muertes más que nacimientos; adicionados los abortos, las muertes suman unas 17.000 más que nacimientos.
d- Uruguay sufre una “gran caída” de la tasa global de fecundidad a “niveles ultra bajos”.
En el año 2022 sólo nacieron 32.301 niños (30 años antes nacían 54.000), la tasa global de fecundidad se situó en 1.3 hijos por mujer (la tasa de reemplazo es 2.1), y hubo 10.505 abortos provocados.
La ley de aborto debe ser derogada porque cada vez que se pone en práctica mata a un ser humano, deja secuelas a quienes participan, nos convierte en una sociedad cada vez más vacía de futuro y esperanza.