@|No sé si se han dado cuenta, pero las declaraciones en Fiscalía parecían contar todas con una filtración absoluta sin que hubiera una “malla” que filtrara.
Bastó que declarara Gustavo Leal y el hábil filtrador se quedó supuestamente sin herramientas para darnos diariamente un capítulo más de una tragicomedia ridícula donde todo está bajo sospecha, especialmente si se apunta al Gobierno.
No es que defienda al Gobierno per sé. Pero tampoco es que usara los antecedentes de un Vicepresidente para asegurar que toda la oposición es corrupta.
Ahora bien, lo que debería importar, y me llama la atención que no surja un periodista que tenga preguntas independientes, es qué dijo el Sr. Leal en Fiscalía para que ésta cambiara la carátula de citación.
Eso es lo importante. Supongo que como es el talante de la izquierda, este Sr. pensó que podría marcarle el paso a la Fiscal, decirle que pasos de baile seguir y creo que la inteligente Fiscal no se dejó llevar por delante.
Creo que de eso se debería hablar o en todo caso analizar en base a declaraciones de familiares del imputado. Tal vez el Gobierno no tenía un funcionario deshonesto, confabulador y arribista. Tenía un infiltrado.
A su vez, la génesis de todo este meollo fue un pasaporte, pero hoy sabemos que eso se venía dando desde el 2013. Seguramente de esa vergüenza internacional como dice el FaPit, no es responsabilidad del Gobierno, es de una organización que necesariamente tuvo que ser apañada por decirlo sencillo por una manga de incompetentes que nos administraron (2013-2019). Por eso es el barullo del Fa-Pit, no quiere dejar tiempo que se pueda analizar ese período. Para ellos, esas cosas que cometieron son en palabras del filósofo de tatucera, simples chamboneadas.
Démosle apoyo a la Fiscal. porque como dijo un excelente escritor algo huele mal en Dinamarca.