Email: ecos@elpais.com.uy Teléfono: 2908 0911 Correo: Zelmar Michelini 1287, CP.11100.

Las internas

Alberto Arias Perdomo | Montevideo
@|Fue una de las concurrencias más bajas. Los factores políticos que más incidieron fueron indudablemente que el partido mayor del gobierno tenía resuelta su candidatura y que no hay deseos de cambios en la ciudadanía. La popularidad de la gestión del gobierno lo demuestra.

Resultó, a pesar de lo antedicho, que fue la Coalición que nos gobierna cómoda ganadora por casi 40.000 votos sobre el Frente Amplio. Los partidos gubernamentales obtuvieron 456.942 votos y el Frente que tenía un gran desafío solo obtuvo 418.014. El Frente fue superado por 38.928 sufragios.

A pesar del incentivo que tenía la competencia en el Frente y la falta de atractivo de la disputa en el Partido Nacional, las candidaturas ganadoras estuvieron muy parejas. A penas la diferencia fue de solo 636 votos (247.295 de Orsi contra 246.659 de Delgado).

El Frente tenía como incentivo la desesperación de Mujica que llegó a combatir la candidatura de Cosse en 2 oportunidades. También habló contra la candidatura de la Intendente de Montevideo, Lucía Topolansky. Tenían mucho miedo de que saliera ganadora.

La nota de la consulta electoral fue la elección de Valeria Ripoll que generó abucheos por unos pocos militantes blancos, por la sorpresa de la decisión de Delgado. En los días siguientes fue de lo único de lo que se habló. El Frente descolocado quedó mudo. Fue una audaz y excelente decisión. Fue una legítima propuesta de Delgado, pensada, analizada y consultada. Los antecedentes similares que tenemos en nuestra historia electoral fueron todos acertados.

Herrera trae a Nardone de filas Coloradas, sin ninguna militancia en el partido, y se logra el triunfo más grande de los Blancos en 1958 (Mayoría absoluta en ambas cámaras y 18 departamentos. Solo se escapó Artigas. Entre los departamentos conquistados también estuvo Montevideo). Sanguinetti recupera a Batalla desde el Frente y logra triunfar también. Por último, Tabaré trae al Intendente blanco Nin Novoa y sale vencedor. El partido de los Blancos se llama Nacional porque pretende ser el partido de la Nación. No es una logia, tiene las puertas abiertas para los que se quieren incorporar. A los que vienen a luchar junto a nosotros los recibimos con los brazos abiertos.

La decisión no va generar ninguna pérdida de votos a la Coalición Republicana y seguramente va a tener mucho éxito entre la ciudadanía menos politizada. Es una incorporación valiosa que es consecuencia del drenaje constante de desencantados de la coalición tupa/comunista. El Frente mira con preocupación y temor a la fórmula del Partido Nacional.

¿Encontraste un error?

Reportar

Te puede interesar