Dr. Carlos Sarroca Solé | Montevideo
@|Los delitos dominan la escena pública.
Esto lleva a preguntarse si no hay otros hechos más importantes, o son muletillas para distraer la atención o dar una trascendencia inconveniente.
Grave, porque la realidad es la que no se quiere ver; la entidad del problema nacido en el desbarranque humano, a las facilidades otorgadas a las drogas, la inviabilidad de los allanamientos nocturnos y de medidas de mayor severidad.
Es una llamativa sucesión de eventos que más bien parecen favorecer a la delincuencia. Justamente, se reúnen estas situaciones en momentos especiales del almanaque político y de las características del ambiente que ha despertado.
Estamos ante una serie de enfermedades graves que afectan a todos y el tiempo pasa, siendo contraproducente para la salud nacional. Porque ante situaciones que se repiten y hasta empeoran, ponen en evidencia que se debe actuar y entablar una lucha en diversos frentes. O tendremos que seguir y esperar qué ocurre con las elecciones. El tiempo corre, los delitos también.