Daniel Dotti | Colonia
@|Esta ciudad netamente obrera está como detenida en el tiempo. Se detuvo en 1980 y no se creó un sólo nuevo emprendimiento que otorgue mano de obra.
Los trabajadores lacacinos hoy son los que ocupan oficinas públicas y algún pequeño comercio, porque todo murió. El ciudadano lacacino con raíces europeas y con bagaje importante en las ex industrias locales, se defienden en todo. Son muy andariegos y salen a trabajar por todo el país y muchos de ellos conservan sus familias en el pueblo y viajan todos los días, otros cada 15 o 30 días. Este lugar supo tener unos 4000 puestos de trabajo directo en 10 empresas; entre ellas, Campomar & Soulas S.A. y Fanapel S.A. las más grandes, otras con 150/300 trabajadores y las más pequeñas de servicios.
Soy un hombre de experiencia, jubilado, que desarrollé mi vida en la industria, en el área de ingeniería técnica y estoy convencido de que aquí se puede hacer mucho. ¡No hay voluntad política! Juan Lacaze de ser una ciudad obrera, pasó a ser una ciudad BPS.
Este poblado de 15.000 habitantes aproximadamente, tiene mucho para ofrecer: un puerto de yates y un puerto de carga paralizado que sólo lo usa un barco de Ancap para el traslado de sus productos que deposita en su planta (parque de tanques) regional oeste en esta ciudad. El puerto está cruzando la calle en las puertas de las edificaciones abandonadas de Fanapel, además éstas con las de AFE y éstas últimas con las de la ex Campomar & Soulas; con una infraestructura que no la tiene ninguna zona franca de este país. El puerto tiene salida al mundo directamente sin depender de otro medio de transporte. Estamos en el estuario del Río de la Plata, en aguas aptas para buques con salida al Atlántico directamente.
Tuve la oportunidad de conocer este pueblo en su esplendor y ver hoy el deterioro al que ha llegado. Hay asentamientos, se ve pobreza y casas abandonadas; pero nadie hace nada. Han pasado todos los partidos políticos y nadie ha quebrado una lanza por esta comunidad.
El actual gobierno inauguró un barco que supuestamente trasladaría cargas entre Uruguay y Buenos Aires. Hizo algún viaje con un “par de camiones” y abandonó la tarea por falta de rentabilidad; y ahí sigue durmiendo el puerto y unos 100.000 metros cuadrados aproximadamente de edificaciones techadas en buen estado de las ex fábricas.
Así no se levanta ningún país. No quieren cajas de pasividades deficitarias, pero poco hacen para traer emprendimientos de porte.
En su momento fuimos un lugar autosustentable; dábamos muchas divisas a las arcas del Estado. Fuimos una colectividad productiva, para ahora ser 100% deficitaria. Así como nos pasó aquí, que nos asemejamos a una ciudad arrasada por una guerra, me preocupa; porque el país con la IA (inteligencia artificial) va por la misma suerte.
Si hay una zona que reúne todas las bondades para cualquier emprendimiento, ¡es ésta! Por eso se formó tremendo polo de producción en el siglo pasado. Cuando Montevideo agoniza por agua dulce, aquí desde que se descubrió América, ni falta agua y siempre fue dulce; además, una fuente inagotable. ¡Son cosas que no se entienden!
Es el mejor punto estratégico para instalar una planta de celulosa, pero fueron y la instalaron donde hay agua limitada, en medio de un campo e invirtieron en transporte cifras multimillonarias. Aquí el transporte está hecho hace un siglo y es por el medio más económico (por agua) con salida al mundo. Podría seguir, pero creo que ya fue suficiente...