Dr. César Eduardo Fontana | Montevideo
@|Quien escribe estas líneas volvió de Chile hace pocos días habiendo estado, entre otros lugares, en Santiago, su capital, la que muestra buen grado de pujanza que no se había apreciado en la anterior visita, unos ocho años antes. Pero las cosas van por otro lado.
No se pudo apreciar ni un solo cartel de propaganda política en columnas o árboles de la ciudad ni ningún automóvil embanderado con preferencias partidarias, siendo que las elecciones presidenciales y parlamentarias en su primera vuelta se realizaron el pasado domingo 16.
Por las veredas de la ciudad no se apreciaba ni una hoja de papel arrojada ni menos aún contenedores destripados, los que no existen en ciertos barrios. En cuanto a personas en “situación de calle”, gran eufemismo usado por estos lares, sólo aparecieron dos y un par de sujetos pidiendo algo de limosna en el “centro viejo” de la urbe, algo así como la Ciudad Vieja montevideana. El pavimento de las calles y avenidas es impecable siendo de destacar que algunas vías de tránsito son empedradas pero con tal perfección que lucen mucho mejor que importantes avenidas de la Muy Fiel y Reconquistadora. ¿Carros tirados por jadeantes jamelgos? ¿Qué es eso? Santiago vive en el siglo XXI.
Sí hay muchos puestos de vendedores en las veredas, especialmente en la Alameda, calle principal, pero muy ordenados, y ello acontece en la mayor parte de las ciudades del mundo, notándose algo de desorden -pero sólo algo- en el llamado “mercado chino” o barrio Chino, rumbo a la estación de ómnibus.
Y la frutilla sobre la torta: en el subte se repite cada poco tiempo un mensaje que recuerda que los vendedores ambulantes no pueden ingresar a los vagones y además que está prohibido que los pasajeros den propina a quienes ingresen a los mismos con instrumentos de música y/o canto. Ver para creer.
Ni la Izquierda ni la Derecha habilitan a convivir con la mugre sino la capacidad de quienes gobiernan. Por eso lo del título: ¿en Montevideo hay izquierda o incapacidad?