Ricardo Lombardi | Montevideo
@|La bajeza política del Frente Amplio no tiene límites.
Decadencia total de dirigentes políticos al no estar presentes en la inauguración (porque hábilmente no estaban dichos dirigentes, ni el PIT CNT). Es evidente que ese día enviaron personas como carne de cañón, aparentando ser ciudadanos reclamantes, usando las palabras del FA, enarbolando banderas de dicho partido y varios carteles acosadores para empañar y ensuciar la inauguración; que no era una fábrica o emprendimiento privado, sino un hospital público.
¡Un hecho histórico y de una relevancia sanitaria excepcional! En una zona donde hay gente trabajadora o de menos recursos. Pero allí estaban los lacayos del Frente Amplio para destruir.
Los sucesos actuales nada tienen que ver con esa inauguración. Forma, lugar y acciones arteras premeditadas de esta dirigencia decadente de la izquierda. La finalidad era destruir el hecho y desviar la atención de la gente. Fue el espectáculo más deprimente que puede mostrar un partido político que aspira volver a gobernar.
El afán de poder con fines netamente políticos y electorales no les permite aceptar un sólo logro del gobierno. Con absoluta bajeza oral y presencial destruyen todo lo que sea del gobierno actual; desde el covid hasta el presente.
Da para pensar esta gente con cargos dirigiendo el país y usando personas como carne de cañón, como soldados atacantes al contrario y defensores de los suyo…