Uruguaya | Montevideo
@|La verdad es que me causó una gran alegría que haya caído el dictador Maduro; por los venezolanos que viven en nuestro país, que llegaron huyendo del hambre y la represión. Una gran emoción fue ver la felicidad en sus rostros. Volvió a renacer la esperanza de poder retornar a su tierra, de ser libres nuevamente. Ellos saben que el proceso no será fácil y quizás lleve mucho tiempo, pero éste es el comienzo.
Por eso no entiendo a los que están en contra de la caída de Maduro. Hablan del interés de Trump en el petróleo y de su injerencia y no dicen que Rusia y China hace años que extraen petróleo de Venezuela en beneficio propio. ¿Acaso alguno de los tantos que están en contra de la caída de Maduro estuvo viviendo una temporada en Venezuela? Ninguno. Es muy fácil hablar a la distancia.
Por eso, hoy brindo por el pueblo venezolano. Sé que muchos retornarán a su tierra con ganas de trabajar y sacar su país adelante. Con muchos deseos de reencontrarse con la familia que dejaron y volver a sus raíces, para sentirse de una buena vez libres. Ojalá el proceso no sea demasiado largo y sobre todo en paz.