Vecino desprotegido del Parque Rodó | Montevideo
@|Doble discurso de la Intendencia sobre los espacios públicos.
Leí con mucha atención y no sin algo de sorpresa el artículo del pasado domingo 26 de noviembre acerca de los “Cumpleaños en Espacios Públicos”. La idea me parece original, natural y positiva así como las medidas que la Intendencia exige; un trámite para, según sus propias palabras, “prevenir un conflicto de convivencia”, no incomodar a otras personas, controlar el volumen de la música, dejar todo limpio, etc. Estamos ante otro claro doble discurso de la Intendencia que espero se hagan cargo y en forma urgente; ya que los vecinos de la esquina, casualmente cercana al Parque Rodó, no gozamos de los mismos derechos.
Concretamente en San Salvador y Joaquín Requena se ubica la comparsa de tambores “La Rodó“ y alguna otra que también aparece por Pablo de María o cerca. Esas comparsas parecen tener derechos ilimitados, no se les exige hacer ningún trámite, no controlan el volumen ya que sus tambores provocan ruidos molestos y hasta agregan parlantes. Se junta gente que deja envases de cerveza y vino tirados por todos lados, ocupan la vía pública, arman una parrilla, venden comida sin ninguna autorización de Bromatología, impiden la libre circulación de los vehículos. El tiempo es ilimitado; empiezan cuando quieren y terminan cuando quieren y el largo rosario de quejas que los vecinos plantean sucesivamente se acrecienta a medida que el clima mejora y se acerca el carnaval.
No quiero extenderme porque el problema es archiconocido y sucede en varias partes del país. Si uno intenta dialogar esgrimen el “cuento de la cultura”, como si la “cultura” fuera un permiso para pasarle por arriba al derecho humano al descanso y disfrute del tiempo libre, lo cual es imposible de hacer con personas emitiendo ruidos molestos durante horas.
La definición de “ruido” es clara: “todo sonido no deseado”, no importa si son tambores, Beethoven o los Beatles.
Evidentemente, estamos frente a un nuevo error y falta de criterio igualitario de la Intendencia. Por un lado reconocen la molestia que puede resultar una reunión de varias personas donde va a haber ruido, exigiendo completar un trámite con varios puntos como: persona responsable, horario, área a ocupar y demás. Y por otro, permiten el atropello sistemático de los mismos de siempre; que no son espontáneos sino bien organizados, no son del barrio, y si fueran espontáneos tampoco tendrían el permiso y estarían en falta, con la diferencia de que debería ser la policía quien los retirara de la vía pública e hiciera respetar la ley y los derechos de todos.