A.H.T | Canelones
@|Un oficio uruguayo que no debemos dejar desaparecer.
En un momento en que Uruguay busca fortalecer su producción nacional, generar empleo y promover iniciativas sustentables, resulta preocupante que un oficio tradicional como la fabricación de escobas de paja esté desapareciendo, mientras el mercado se abastece cada vez más con productos importados.
En febrero de 2024, fue presentado ante la Dirección de Medio Ambiente de la Intendencia de Canelones un proyecto para reactivar la producción nacional de escobas de paja, basado en tres pilares fundamentales:
- Económico: sustituir importaciones mediante producción nacional, generando valor agregado y empleo uruguayo.
- Ambiental: fabricar un producto ecológico, elaborado con paja y madera, sin componentes plásticos, además de fomentar el cultivo de materias primas que contribuyen a recuperar suelos erosionados.
- Social: crear oportunidades laborales para trabajadores de zonas rurales y suburbanas, fortaleciendo economías locales.
El proyecto contemplaba una etapa inicial de prueba con una producción de 30 docenas mensuales durante tres meses. De obtener resultados positivos, se proyectaba ampliar la plantación de la materia prima y aumentar la capacidad productiva, incorporando más personal y brindando capacitación, apoyo técnico y respaldo económico por parte de la empresa impulsora.
Sin embargo, pese a haber mantenido reuniones con distintas autoridades departamentales, incluyendo directores de Ambiente, el Intendente y otros representantes, la iniciativa nunca obtuvo una respuesta concreta que permitiera avanzar. El proyecto quedó detenido, a pesar del interés que despertó durante las entrevistas realizadas.
Mientras tanto, en 2026 continúan ingresando al país escobas de paja importadas desde Argentina, cuando ese trabajo podría estar siendo realizado por manos uruguayas.
La fabricación de escobas de paja no es solamente una actividad comercial. Representa un oficio tradicional que forma parte de nuestro patrimonio productivo, una fuente de trabajo para muchas familias y una alternativa sustentable frente a productos elaborados con materiales sintéticos.
Apostar por la producción nacional significa preservar conocimientos que se transmiten de generación en generación, promover el desarrollo rural y demostrar que es posible producir en Uruguay con calidad, responsabilidad ambiental y compromiso social.
Hoy más que nunca es necesario que las instituciones públicas y privadas apoyen este tipo de iniciativas. Porque cuando desaparece un oficio, no solo se pierde una fuente de empleo: también se pierde parte de nuestra identidad.
Defender la producción nacional es defender el trabajo, la cultura y el futuro del Uruguay.