Un Conejo Blanco | Montevideo
@|Reapareció Javier Milei en el escenario electoral, ahora como candidato a la presidencia y provocó un shock político y devaluación en la economía.
Una figura nueva, economista, ingresado a la política en 2021 donde fue electo diputado, pero fuera de lo que él mismo denomina “la casta”, ha logrado una votación excepcional, superando en las primarias al oficialismo (peronista-kirchnerista) y a la oposición (macrismo), con la consigna de levantar a la Argentina al sitial que merece recuperar; eliminando la influencia y la corrupción de una clase dominante que integran políticos, empresarios y sindicalistas.
La explicación de este suceso radica en el hastío de un pueblo cansado de ser engañado y despojado por 20 años de “populismo” kirchnerista; artífice de un plan que fue llevado a cabo con lamentable éxito (con ilegalidades que involucran a políticos, sindicatos y empresarios) mientras se empobrecía al pueblo, física e intelectualmente, contentándolos con planes y regalías que los mantenían ciegos al desfalco financiero que se provocaba, hundiendo al país en un pozo de pobreza, inseguridad e inflación inconcebible en una tierra tan rica y generosa como el territorio de la Nación Argentina.
Se impuso en 16 provincias, haciendo añicos el juego político de los feudos que durante décadas manejaron a su albedrío los peronistas y en alas de su “Libertad Avanza” arrasó como prometía en su discurso, con el tradicionalismo imperante.
Un día después, el gobierno devalúa un 22% y los analistas económicos prevén más efectos adversos a la inflación actual, mientras los bonos se derrumban y reina la incertidumbre en los mercados.
La sociedad sorprendida, politólogos y encuestadores, todos se preguntan si será posible que, en las elecciones de octubre Milei pueda ganar.
Y la respuesta inmediata es muy simple: Javier Milei tiene hoy, más que ayer a la vista del apoyo ciudadano, todas las condicionantes a su favor para ganar, incluso hasta en primera vuelta.
Un periodista le preguntó a la mañana siguiente a la elección qué opinaba sobre el comentario de algunos de que estaba “loco”. Y su respuesta textual fue: “La diferencia entre un loco y un genio es el éxito…”.
Creo que está más cerca del “genio” que del “loco” y la esperanza de los argentinos de hoy está en sus manos y su ambicioso y removedor proyecto “liberal y libertario”.