@|Ha muerto Paolo Rigolín. El “Tano” con el humor más inteligente que he conocido. Músico de muy amplio espectro basado en su contundente cultura musical y director de orquesta, cuya vocación de maestro formador de jóvenes músicos impulsó la creación de la Orquesta Juvenil del SODRE.
Filósofo de aplicación doctrinaria diaria y necesitado de la vinculación amistosa, gozaba compartir su vida con los amigos y, como se notaba, los aglutinaba con enorme facilidad.
Enamorado de este país, lo hizo suyo aplicando la carga sanguínea de su raza y los miles de años que la historia de su patria le permitía repartir generosamente.
Extrañarlo, en su caso, no es solamente un sentimiento, es también un dolor difícil de calmar y un desafío para todos los que de una forma u otra han sabido apreciar su compañía en la dimensión que él ofrecía.
Es por eso que el olvido no debe signar su pérdida y, en su procura, le aventuro a las entidades gubernamentales o privadas que supieron disfrutar su vida y su obra, analicen qué distinción de nuestra administración estatal sería la adecuada.
Me permito sugerir llamar a la Orquesta Juvenil con su nombre.