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El riesgo de depositar en dólares

Gral. Cr. Guillermo Ramírez | Montevideo
@|Con la finalidad de lograr que los depósitos bancarios se hicieran en pesos y no en dólares, en junio el Banco Central del Uruguay (BCU) proyectó una norma que comprendería a todos los titulares, sin excepción, de cuentas en dólares y a quienes abrieran nuevas cuentas.

Una de las disposiciones de ese proyecto de norma establecía que los depositantes en esa moneda debían firmar una declaración en la que constara que habían leído y entendido lo que se les informaba acerca del riesgo que corrían si el dólar perdía valor frente al peso.

Afortunadamente, el BCU puso en consulta aquel proyecto lo que debe destacarse como positivo. Era esperable que las personas físicas no realizaran consultas. Sí lo hicieron algunos bancos como informa El País el 23 de agosto en su página 13. Scotiabank Uruguay, después de señalar el deber fiduciario que tiene con respeto a las cuentas de sus clientes, establece que si la rentabilidad en dólares fuese superior a la de pesos, el BCU no lo indemnizaría. El Santander, por su parte, expresó que no son ellos quienes impongan o induzcan a los clientes ir a una moneda u otra ya que es una decisión del propio cliente.

El BCU modificó el proyecto original y lo sustituyó por otro que entrará en vigencia el próximo 1° de octubre.

Eliminó la obligación de los depositantes de firmar la declaración de haber leído y comprendido la advertencia del riesgo que corría por depositar dólares, sustituyéndola por avisos que realizará el depositario.

Otra modificación significativa es que esta norma ya no se aplicará a todos los depositantes, como se había proyectado originalmente, sino que abarcará solo a los personas físicas y empresas unipersonales residentes.

Con ello quedan excluidas las cuentas de las empresas y de los no residentes.

No dudo de las buenas intensiones que animan a las autoridades del BCU. Pero hay aspectos que deben señalarse.

En primer lugar, la dificultad que existe, en razón de la materia, de tener certeza sobre la evolución de la cotización de las monedas.

El argumento de que en los últimos treinta años quienes ahorraron en dólares perdieron el cincuenta por ciento de su valor en pesos, si bien es válido, debería complementarse con el análisis de lo ocurrido antes de esos treinta años y con lo que podría ocurrir en lo próximos treinta, ya que ese es el plazo que se ha elegido.

Otro aspecto a señalar es el de quienes resultarán sujetos a esta norma.

Limitar su aplicación a las personas físicas y a las empresas unipersonales resulta discriminatorio en perjuicio de los más débiles. Comparable con las declaraciones del ministro de Economía cuando expresó que es el piloto de un avión quien decide el aterrizaje y no el pasajero del la fila 33.

Dos situaciones originadas por quienes son los responsables por la conducción de la economía del país. Ambos de insospechable vocación democrática. Es precisamente por ello que cobra especial interés que no pierdan de vista la relación que existe entre economía política y filosofía política, en particular lo referente a cuáles son los límites del poder político.

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