Ricardo Lomas | Montevideo
@|Como montevideano, me duele ver cómo están destruyendo nuestro patrimonio histórico, nuestras avenidas principales. En ciudades grandes sobran las avenidas, pero nosotros tenemos pocas: 18 de Julio, 8 de Octubre y Agraciada en el Paso Molino, entre otras.
No es que no haya que hacer cambios y mejorar la movilidad, pero a una IMM con déficit muy grande le van a agregar este gigantesco y oneroso plan de movilidad que pagarán hasta nuestros bisnietos y que además, llevará años de caos en su ejecución.
¿Intendencia plataforma política?
Primero fue la ciclovía de la Ing. Cosse, innecesaria y costosa que arruinó la estética de 18 de Julio para que la usen unas pocas bicicletas y monopatines, cuando con menos plata se pudo haber hecho por las calles laterales.
Ahora, el Intendente Bergara sigue el mismo camino con un plan de movilidad que parece no tener lógica. Dicen que van a poner buses dobles (BRT) cada dos minutos. ¿Alguien sacó la cuenta de cómo van a ser los cientos de cruces con esa frecuencia? Es imposible que el tránsito fluya. Además, en muchos tramos quitan carriles y dejan una sola vía para los autos, mandando el resto del tráfico a las calles laterales en un “entra y sale” que va a ser un caos.
Pero lo más grave de este diseño es la falta de seguridad. No he leído ni escuchado a nadie preocupado por lo básico: las ambulancias, los bomberos y la policía. Es de sentido común que se necesitan al menos dos carriles para que un vehículo de emergencia pueda rebasar. Si dejas una sola vía y se tranca, el médico o el bombero no pasan. Los dibujos que muestran son muy lindos, pero no son reales para una ciudad chica como la nuestra. Quieren meter un ómnibus en el garaje de un auto.
Parece que lo único coherente de todo el plan es lo de Avenida Italia. El resto es un delirio que nos va a golpear en la cara a todos.
No podemos quedarnos sentados mirando el partido desde la tribuna, festejando por nuestro club favorito.
Guarden las fotos de ahora, porque si esto sigue, nuestras avenidas no volverán a ser las mismas y ojalá me equivoque, pero este diseño puede costar caro cuando alguien precise una ambulancia urgente y no pueda pasar.