Roberto Alfonso Azcona | Montevideo
@|El terrorismo dialéctico del Frente Amplio consiste en disfrazar la traición a la patria bajo discursos solemnes y gestos diplomáticos que terminan siendo voceros de regímenes totalitarios (promoviendo en el Parlamento un comunicado de apoyo a Maduro).
Llegaron al poder prometiendo justicia social y protección a los más vulnerables, pero esas promesas siguen incumplidas.
En lugar de trabajar para cumplir sus promesas electorales, hoy fabrican culpables imaginarios de la dictadura en Uruguay y pretenden condenar a Estados Unidos por la captura de Nicolás Maduro; dictador responsable de convertir Venezuela en un laboratorio de terrorismo de Estado, entregando sus riquezas a potencias extranjeras mientras millones de venezolanos huían del hambre y la represión.
El FA calla ante las masacres rusas en Ucrania, las atrocidades de Hamás en Israel, el hambre en Cuba y el despotismo en Nicaragua.
Al condenar la detención de Maduro como “acto terrorista”, revelan su dependencia de una ideología financiada con el dinero robado a los venezolanos. Ese es el verdadero terrorismo dialéctico, manipular palabras para encubrir dictaduras y disfrazar la impunidad de solidaridad.
Uruguay no puede ser cómplice de esta farsa, la patria se defiende con ciudadanos despiertos, voces firmes y convicción de que la libertad no se negocia.
Es hora de romper el silencio, desenmascarar la mentira y reclamar el protagonismo que nos pertenece.
Terminemos con la mentira del terrorismo dialéctico del FA.