Myriam Fabini | Montevideo
@|Bien dicen que mucho depende del color del cristal con que se mire o como dicen con su característico gracejo los españoles “para gustos colores”.
Me surge esta reflexión leyendo Ecos del sábado 26/8, las consideraciones del lector con C.I. 1.801.198-6 “El Mesías argentino”.
Comencé leyendo pensando que el título era en clave irónica, pero ante mi estupor constato que nones pues cito “…Argentina podría estar asistiendo al advenimiento de un “Mesías” político que buscará con ideas, programas y equipo sacar a la nación del enorme socavón en que la han hundido 20 años de errores y corrupciones, llevándola al lamentable estado en que el actual gobierno la dejará”.
De acuerdo con el desastre que ha hecho el Kirchnerismo y con la ineficiencia y la terrible corrupción que sembraron, pero el Mesías sería este señor exaltado, de ridículo peinado, con propuestas de gobierno irrealizables o en el mejor de los casos de muy difícil concreción como la eliminación del Banco Central, nada menos!!!
En cuanto a la pregonada dolarización por más economista que es, no he logrado ni escuchar ni leer de qué manera se realizaría ni de dónde saldría la masa de dinero necesaria y menos en un país fundido y con inmensa deuda externa. Tampoco me queda claro qué piensa hacer con la denostada “Casta”.
¿Cerrará el parlamento?, ¿las gobernaciones? Y con los miles de funcionarios de los Ministerios que desaparecerán, ¿qué hará? ¿Les pagará el sueldo en su casa?
En resumen, y visto desde afuera porque no soy argentina, soslayando el hecho que el desequilibrio estructural argentino no lo arregla una varita mágica, y que a ninguno de los candidatos le veo uñas para guitarrero, el que menos perfil presidencial serio, ecuánime, aplomado y pragmático presenta es justamente este señor Milei.