El Gramillero | Montevideo
@|El semanario Búsqueda tiene un caricaturista nuevo. Relativamente nuevo. Se firma Junior. Es en inglés. En inglés quiere decir más joven o menor. En los deportes las categorías junior son los novatos.
Los caricaturistas políticos dibujan a todos los personajes que se mueven sobre ese escenario, de todos los partidos y colores.
Junior tiene prácticamente un único personaje, un único tema, un único dibujo: el Presidente de la República. Y siempre lo dibuja igual, como un petiso engreído. Es como si le tuviese bronca. O envidia: algo personal. Junior lo dibuja como lo haría Cosse si fuese dibujante.
El buen caricaturista político es agudo, es punzante. El maestro indiscutido ha sido Arotxa, que ha caricaturizado a tirios y troyanos, a izquierdas y derechas, a nobles y a villanos.
El buen caricaturista dibuja lo que ve (no lo que le brota desde el hígado inflamado). Dibuja lo que ve pero tiene una mirada amplia, abarca todo el escenario. Si solo ve una cosa, un solo personaje es una limitante. Es además un problema para el medio que publica sus caricaturas y no quiere embanderarse (o que lo embanderen).
El arte, si es bueno, es libre. Si no es libre es moneda de cambio.