Goy Viera Silva | Montevideo
@|A la manera de una nave, nuestra Democracia está momentáneamente escorada a babor debido a la rabiosa extrapolación del amarillismo típico de la prensa argentina por parte del Frente Amplio (léase FaPit) que, ha dotado con ese color a su campaña “política” o sólo usa titulares que no coinciden con contenidos, sino que maneja la mentira y el agravio como instrumentos propios de su condición moral y su ineptitud técnica y filosófica.
Pese a tendenciosas estadísticas, existiendo una población inteligente, informada y de buenos reflejos como la nuestra , es impensable, increíble e irracional que la gente no aplique su clásica lucidez como para cinchar de la baranda de estribor enderezando la Democracia enferma.
En el voto está el remedio. No sólo para eliminar el riesgo de repetir hechos incalificables de los gobiernos de izquierda. Si los comunistas ganan las elecciones entrarán al gobierno con ínfulas sublimadas para desconocer -en ese caso definitivamente- el Derecho de Propiedad y la Libertad Individual.
Los hemos oído un día sí y otro también declamando que inmuebles, sueldos, jubilaciones, empresas etc. son bienes sociales a los que hay que repartir en una suerte de reparto del reparto. La ciudadanía los está oyendo y debe escuchar con atención: se desgañitan pidiendo un ajuste fiscal y a continuación prometen hacerlo si ganan el gobierno. Si tuviéramos la “desgracia de desgraciarnos” con una votación insólita, nos taparían de impuestos nuevos y aumentarían el tamaño de los gravámenes ya existentes. Es un eufemismo apellidar ajuste fiscal al único visible propósito de un eventual “gobierno” del Fapit.
Deberían decir sencillamente que aumentarán los impuestos. Además : ¿los que hoy dudan a quién votar han olvidado los gruesos motivos que causaron la defenestración electoral del hoy convertido en Fapit?
Aclaremos que decir “convertido” en este caso significa “convalidado oficialmente” ya que durante sus 15 años en el poder trataron de disimular la injerencia evidente del gremialismo comunista en las riendas del “gobierno”. Hoy ya no pueden tapar el sol con las manos habida cuenta del oscuro y patético personaje que preside al Fapit.-
La pretensión de los izquierdistas en su afán disruptivo hacia la integridad de este Gobierno no resiste siquiera una comparación primaria y menos aún exhaustiva entre la seriedad, responsabilidad, capacidad, logros y mea culpa de lo actual, y las porquerías que aquellos dejaron a la vista en su cubil luego que fueran desalojados electoralmente de la “Cueva de Alí Babá”.
En este último año de mandato que comenzará el 1º/3/24, estará en manos del Gobierno confirmar reafirmar y mejorar lo hecho hasta ahora. Asimismo, es necesario encontrar el contraveneno para lo único que los comunistas saben hacer “bien”: el manejo psico-social.
Vista la objetividad de los elementos de juicio a considerar para decidir el voto, me resisto a aceptar que la Democracia posibilite un nuevo predicamento con pies de barro a través del retorno del Fapit al “gobierno”. Si ello llegara a ocurrir sería un fallo y una falla indicadores de la necesidad de un redimensionamiento o reciclaje de una democracia maltrecha.