Hay orden de no aflojar | Treinta y Tres
@|... pon las tuyas en remojo.
Este dicho popular bien lo podemos aplicar a la política de nuestro país.
Primeramente, debo decir que dudé en escribir esta carta, pero lo sucedido en Argentina, en el acto eleccionario, me ha hecho reflexionar por lo que puede pasar acá en Uruguay.
Hace alrededor de un año “Juntos por el Cambio” se comía a los niños crudos, porque había y hay aún un gobierno sin rumbo y sin presidente. Con una vice preocupada por sus causas judiciales, una inflación de más de 130%, más de 18 millones de personas sumidas en la pobreza, corrupción galopante, dirigentes sindicales millonarios, etc.
¿Qué pasó entonces con este fracaso de la gente de Macri?
Pasó lo que pasa cuando campea la soberbia, la envidia y todas las miserias humanas. Pasaron casi un año peleándose, con insultos y agresiones de todo tipo. Y ahí está el resultado de toda esa miseria; quedaron terceros y cómodos. Como dice el dicho: “a llorar al cuartito”.
Ustedes dirán qué tiene que ver lo de Argentina con nosotros, y yo diría que mucho; todos nuestros dirigentes de la Coalición Republicana deberían mojar bien sus “bardas”.
Lo que ha pasado en estos últimos tiempos no debe pasar bajo ningún concepto. No debemos dar pasto a las fieras; por ejemplo el caso de Salto Grande que es un bochorno. Y deben saber que nuestro fundador puso en el escudo partidario: Defensores de las Leyes, la Honradez y la Moral Administrativa.
¿Les parece que en el caso que les mencioné se han respetado esos valores?
Lo mismo respecto a lo sucedido en el Ministerio de Vivienda. ¡Eso no debe de pasar, por favor!
En 2019, votamos para cambiar, no para parecernos a Sendic, Cosse o Placeres.
Tenemos un Presidente brillante, pero algunos se han dedicado a complicarle la vida y no se dan cuenta que si le va mal al gobierno nos va mal a todos. ¿Es tan difícil de comprender?
Tenemos que mostrar todo lo bueno que se ha hecho, pero si damos la espalda y sólo nos importa lo personal de cada sector, vamos mal.
Espero que los que se han equivocado se den cuenta que primero está el país.