Esteban Szabados | Brasil
@|Un niño de apenas dos añitos murió dentro de una furgoneta escolar tras ser olvidado en un estacionamiento y haber pasado unas ocho horas solo.
Apollo viajaba todos los días de su casa a la guardería en un vehículo escolar conducido por Flavio y su esposa Luciana, en Villa María, región norte de la ciudad de San Pablo.
Ella era la encargada de pasar lista, subir, acomodar y bajar a los críos del medio de transporte hasta la escuela. Ese día, el martes catorce del corriente, dijo que no se sentía bien y, quizás por eso, se olvidó de Apollo, porque su atención falló.
La psicóloga Gloria Mark, experta en el campo de la atención, afirma que nuestra capacidad de atención en un trabajo dura solamente 47 segundos. Hace veinte años nuestra atención alcanzaba casi los tres minutos. Por lo tanto, el poder de atención cayó un 69% en las últimas dos décadas.
No cabe duda de que un aspecto de nuestro sistema cognitivo se ha deteriorado, según Gloria Mark, por la irrupción de las nuevas tecnologías, como las redes sociales que nos distraen, nos estresan y agotan nuestros recursos mentales.
Pero la tragedia de Apollo creo yo que nos lleva a reflexionar también sobre compromiso, disfrute, orgullo y contentamiento laboral.
Si alguien no siente “amor” por su labor, es muchísimo mejor para la sociedad que renuncie. Así podremos funcionar más libres. Un ser libre llevará a crear comunidad, que es la conexión entre todos como si fuésemos un solo cuerpo.