Dr. Esc. César Eduardo Fontana | Montevideo
@|El Consejo Directivo del Club Atlético Peñarol votó por mayoría, hace unos días, adherirse a la marcha que todos los 20 de mayo de cada año se realiza en relación a temas notorios (por ser de público conocimiento) acontecidos promedialmente hace unos 50 años.
Dicha adhesión es claramente contraria a lo establecido en el Artículo 3° de la institución cuyo tenor literal es el siguiente: “Los fines del Club serán esencialmente deportivos y por lo tanto mantendrá completa prescindencia en todas las cuestiones de carácter político o filosófico”. Cualquier persona que sepa leer puede darse perfecta cuenta de lo que se dice en el artículo mencionado.
Podría (condicional) entenderse que no es un acto político “strictu sensu” (lo que resulta dudoso) pero la conjunción “o” permite entender que desde el punto de vista filosófico también es de recibo la completa prescindencia citada.
Por lo tanto, además de la pésima conducción deportiva, se agrega que la mayoría del Consejo violó claramente el propio estatuto de la Institución. Felicitaciones a los Sres. Consejeros que votaron en contra.