Juan de Souza | Montevideo
@|Hace un tiempo me registré como consumidor de una empresa de cable. Los dolores de cabeza recibidos en el trato salvaje de esta gente terminarán pronto, pago mediante.
Ellos están incomunicados con el mundo real. Es muy difícil establecer un diálogo humano, grabaciones, el robot que te pide que hables y una música estridente te va haciendo la amansadora.
Tenés que escuchar las promociones vigentes por varios minutos, detallo a continuación algunos puntos nefastos de esa empresa:
1) Te repiten las películas mil veces.
2) Cuando llega el fin de semana venden el espacio a fabricantes con sus promociones; la felicidad alcanzada con un aparatito que te hace masajes en los pies, etc.
3) Si llueve mucho o hay viento se corta la comunicación.
4) Hay un solo teléfono para atención al cliente y generalmente quedas en lista de espera por interminables minutos.
La plata: único interés de esta firma (pienso que todo comerciante persigue una utilidad de su trabajo). Estos señores no tienen otro fin: aumentos de todo tipo. Se venció el trimestre, se venció el año, y el colmo es que te dan un sólo día en el año que deberías llamar para que te den un descuento que “generosamente” te hicieron; no podés olvidarlo porque pueden ser $ 1.000 pesos más.
En una oportunidad reclamé en Defensa del Cosumidor, imagínense el resultado. Se llevan el mundo por delante...