Email: ecos@elpais.com.uy Teléfono: 2908 0911 Correo: Zelmar Michelini 1287, CP.11100.

Bullying

C.I. 981.580-4 | Montevideo
@|Se conocen las consecuencias nefastas del acoso constante sobre niños y adolescentes, pero los centros educativos no dan pautas claras sobre cómo abordar el problema.

Algo que complica mucho es que docentes, en especial adscriptos, tienen temor a las represalias de los padres del agresor, porque pueden ser acusados por los propios chicos.

Como docente obtuve buenos resultados al tratar el tema en clase; caracterizando a los posibles agresores como niños o jóvenes que buscaban notoriedad molestando a otros y que generalmente eran ignorados en el ambiente familiar. Insistí en la importancia de que las posibles víctimas no estuvieran solas, lo que posibilitaba la agresión. Y por último, lo más importante, la función de los testigos que nunca debían festejar o hacerse cómplices del agresor. Si el agresor no cuenta con cómplices, fracasa en su intento de alcanzar notoriedad.

Según me confesaron algunos alumnos, las instancias les resultaron de mucha utilidad.

¿Encontraste un error?

Reportar

Te puede interesar