Aldo Monichon | Montevideo
@|La humanidad recibió la llegada de un nuevo año. Con él llegan deseos de paz, salud, amor, prosperidad y muchos buenos deseos.
Hacemos votos porque la humanidad encuentre los caminos de diálogo fraterno para dirimir diferencias que pongan fin a conflictos armados, muerte y agonía.
Nuestro país vivirá otra instancia electoral reñida seguramente y todo lleva a suponer un debate ramplón, pobre en desarrollo de argumentos, donde los epítetos y la intolerancia reinen. Nuestro Uruguay es mirado desde el resto de la orbe como cuna del republicanismo y la tolerancia.
Al decir de Rodó “cada generación debe dejar su impronta”, exhortamos a la sociedad civil y a la clase política, sobretodo, bajo los valores republicanos a elevar el debate y construir políticas de Estado en temas como seguridad, narcotráfico y vivienda.
No podemos seguir con el “estoy preparado” o los reduccionismos; el pueblo uruguayo espera discusiones con razonamientos, no el “fascista, oligarca, comunista o radical”, esos son meros epítetos que anulan el razonamiento.
El desafío está planteado, la historia los juzgará.
Que así sea!!!