Jorge R. Vilaboa Novoa | Montevideo
@|Un dolorido y frustrado pretendiente al Nobel, mostró su resentimiento mandando a la tribuna a la candidata segura para el cargo, Corina Machado, y designó para el puesto a la hasta ahora vicepresidenta Delcy Rodríguez, como “encargada” (algo así como empleada doméstica, sin desmerecer a éstas) del gobierno, hasta que él designe quién será el sucesor de Maduro. Pero lo verdaderamente preocupante no es lo de Venezuela, pues eso estaba cantado, lo serio es que la pretensión es continuar, y no sólo con Colombia, ya amenazada de facto, sino también con México.
Lo que nos muestra que la frontera fijada en 1849 no es tan definitiva como se creyó, cuando se consolidó con el fin de la guerra que le dio a los EE.UU. todo el territorio ocupado.
Parece, entonces, que el nuevo Libertador de América ha llegado: ¡Simón Trump!
El final de una tragedia, el comienzo de la farsa. La historia vuelve a repetirse.