Jorge Antunes Montes | Montevideo
@|Ya se definió quiénes son los candidatos de cada Partido que competirán por la Presidencia del país.
Como ciudadano, me atrevería sugerirle que se centre en las ideas más que en los idealismos y que evalúe la capacidad de cada candidato para llevarlas adelante.
En resumen, que vote por convicción y no por devoción.
Pero en este momento en particular, la lógica nos debe llevar más allá, porque lo que está en juego es la democracia del país y, en este sentido, sólo hay dos visiones.
Una, la de la Coalición Republicana que, a pesar de sus diferencias, tiene en claro la defensa de la democracia a ultranza y, por otro lado, está un FAPIT que abusa de ésta para lograr sus objetivos, que no es otra cosa que el poder autocrático.
Es importante tomar esto en cuenta, porque no es la Coalición contra el FAPIT. Debemos ser más precavidos, porque aquí existe una asimetría de poder muy grande.
Para ser más claro, el FAPIT es solo una porción de la punta del iceberg que incluye, entre otros, los lineamientos dispuestos por el Foro de São Paulo, el Grupo de Puebla y la Progressive International al que pertenecen.
Esto está excelentemente descrito en el libro “La galaxia Rosa” de Sebastián Grundberger, cuya lectura le recomiendo.
Es claro que, en 15 años que los uruguayos les “regalamos” al FAPIT, ellos lo utilizaron para ajustarse a lo estipulado por esta “galaxia rosa”, como ser, incrementar el poder y politizar varios sindicatos y su central para “manejar las masas”, facilitar el ingreso del narcotráfico internacional desde países con gobiernos “amigos”, crear un “filtro” a la justicia por medio de los fiscales, en su mayoría alineados con su ideología, entre otras cosas.
Pero, no sé si por incapacidad, desidia o exceso de confianza, les quedaron asuntos sin concretar.
Entonces, ¿qué creen que van a hacer de lograr de nuevo el poder?
Lo más sensato es pensar que van a llevar adelante las “reformas” pendientes para cumplir con sus preceptos.
Sería importante, a esta altura, preguntarles a los Orsis, las Cosses, los Pereiras, los Abdalas, etc., ¿en qué lugar se ubicarían de lograr instalar aquí el gobierno de sus sueños, como el de Cuba, Venezuela o Nicaragua?
¿Serían parte de su tan “deseado pueblo igualitario” en la pobreza, la falta de libertad y de derechos humanos, amordazados y sin posibilidad de expresarse?, ¿o elegirán el lugar de elite que ocupan los Castros, los Díaz Canel, los Maduros, las Delcy Rodríguez?, sólo por mencionar algunos.
¡Piénselo!