Dr. Julio Cardozo Conde | Canelones
@|Se han producido dos hechos que la ciudadanía, inclusive ese sector de la misma que vota a la izquierda, tiene muy en cuenta y aquilata. Uno de ellos es el aumento sistemático en la desaprobación de la gestión presidencial.
Los mismos ciudadanos que llevaron al Presidente Orsi al gobierno, cuestionan severamente su desempeño, así como el de todo el conglomerado izquierdista.
El interior parece estar más sublevado que Montevideo, aunque la capital es firme al manifestar su contrariedad. El propio Presidente lo ha admitido y eso ya lo dice todo, aunque no se sepa a ciencia cierta qué es lo que está esperando.
Se prometió mucho y es poco lo que se concreta; pasó más de un año y las inversiones no llegan, no se abren fuentes de trabajo y la delincuencia campea a sus anchas.
Las fallas en el manejo de la economía motivaron la interpelación al ministro Oddone. Durante el transcurso de la misma, el Senador Pedro Bordaberry, solicitó la palabra, a los efectos de responder a una alusión, y la misma le fue negada por la Vicepresidenta Cosse, quien habría desconocido lo que prescribe el reglamento de la Cámara al respecto. Los hechos demuestran que primó el autoritarismo y no habría que asombrarse de que la Sra. Cosse hubiese actuado de esa manera. Tiene antecedentes que la avalan.
El punto es que esto también se ve y, si bien es un asunto propio de un debate parlamentario, no deja de sorprender a la sociedad. Por un lado, el Presidente es criticado hasta por sus pares. Por otro, cuando se pretende, con toda razón, que el Sr. Ministro de Economía dé explicaciones, lo que todos esperan porque es el hombre que maneja los números, se le niega la palabra a uno de los referentes de la crítica que no puede responder ni siquiera a una alusión.
Esta concatenación de hechos, no le hace nada bien a la institucionalidad, pero deja ver con claridad la forma en que se manejan algunas personas cuando tienen que remar contra la corriente.