Hay orden de no aflojar | Treinta y Tres
@|Cuando el 26/7/1953, se produce el asalto al Cuartel Moncada por revolucionarios al mando de Fidel Castro, toda la América de pensamiento libre y democrático festejó esa acción revolucionaria contra una sangrienta dictadura que, además, fue el principio del fin de Fulgencio Batista.
Pero muy distinto fue el festejo que realizó el F.A. y sus satélites bajo la batuta de Fernando Pereira, porque ahora 70 años después, están aplaudiendo una de las dictaduras más viejas, más sangrientas; donde no se respetan los derechos humanos, no existe la libertad de prensa, las personas no son libres, se han robado todo y han llevado al pueblo a pasar hambre. Por algo disparan arriesgando a que los coman los tiburones. Y es mentira que es por culpa del bloqueo; esa es la Cuba de hoy, se cambió un dictador como Batista por otro dictador como Fidel y su hermano.
Don José Martí se estará revolcando en su tumba al ver su patria sumida en la desgracia.
La gente debe de estar informada, para que no le canten errado.
El F.A., fiel a su tradición, sigue apoyando infames dictaduras. Por eso la ciudadanía tiene que pensar si apoya a la Sra. Cosse que sostiene que Cuba es una democracia diferente; además de ser poco seria con los dineros ajenos. O si apoya al Profesor Orsi, gran admirador de Alberto Fernández, un clase A, según él.
Y, como contrapartida al partido apoya dictaduras, el pasado 31/7/23, el interior de nuestro país vivió una fiesta cívica en La Charqueada; cuando el gobierno que preside el Dr. Lacalle Pou inauguró el puente que une La Charqueada con Cebollatí, sobre el río Cebollatí.
Desde ahora, los departamentos de Rocha y Treinta y Tres estarán más unidos que antes.
Descuento que se habrá visto por TV lo imponente del acto, ya que muchas veces lo bueno no se divulga.
Para el final, les preguntaría a los politólogos sabios y militantes, si después de ver estos dos acontecimientos, me van a convencer de que el F.A. tiene un 44% de intención de voto para el 2024.
Si no les quedó claro, échale agua, pero no la que tomó Dady Brieva que le hizo mal.