A.P.LL. | Montevideo
@|No es nada nuevo la cantidad de accidentes de tránsito que suceden diariamente en la capital. Se han puesto cámaras en los semáforos, las multas de tránsito tienen un importante costo, se exige el cinturón de seguridad, las sillitas para niños y bebés, las luces encendidas, las nuevas bicisendas y a pesar de esto y mucho más, sigue muriendo gente.
En esta ocasión me voy a referir a cómo se viaja en el transporte público: ¡como ganado, sí!
No entiendo la exigencia del cinturón de seguridad en los autos particulares, cuando en el ómnibus viajamos parados sin ningún tipo de protección.
Días atrás, el chofer de un ómnibus donde viajaba, tuvo que frenar de golpe y varios pasajeros caímos al piso. Por suerte no hubo lesionados graves. El chofer del auto que provocó el incidente se dio a la fuga, por supuesto. No le importó si había gente lastimada. ¡Hasta cuándo! ¡No puede viajar más gente parada en los ómnibus!
Recuerdo que hace muchos años, durante un choque entre un colectivo y un auto, un escolar que viajaba parado junto al chofer salió despedido por el parabrisas. ¡Triste, muy triste!
Pero lo cierto es que los accidentes siguen sucediendo y seguimos perdiendo vidas. Es un flagelo muy difícil de combatir y hasta ahora nos viene ganando.
Hay que brindar educación vial a los niños, para que comiencen a entender lo importante que es el respeto a las normas y el valor fundamental de la vida. ¡Urge tomar medidas para evitar futuras muertes!