Esperanza | Montevideo
@|Con todo respeto, Sra. Ministra de Salud: se la ve siempre en cámaras, sonriente, publicando cifras que ni se sabe de dónde salen. ¿Realmente cree que con esa sonrisa y su “gestión”, la Salud Pública de Uruguay es la octava maravilla del mundo? Nada más lejos de la realidad.
Su partido político y Ud. no han tomado nada de la excelente tarea que hizo el gobierno anterior frente a la peor crisis sanitaria en siglos. Mientras aquel gobierno salvaba al país, su partido hacía una guerra atroz y despiadada, priorizando destruir para llevar agua a su molino político.
Hoy son gobierno y nada cambió: siguen siendo una mera agencia publicitaria electoral que todo lo critica y nada aprovecha de lo bueno.
Este prólogo es para preguntarle si Usted y su equipo estudiaron la incidencia en la salubridad, la salud física y mental del almacenamiento de basura dentro de nuestras casas. Hablamos de enormes contenedores de 50 litros —no un tachito de 5 kg— que debemos custodiar, limpiar y trasladar nosotros mismos.
¿Se puso a pensar en el calvario de nuestros ancianos? ¿En el esfuerzo físico y el riesgo de accidentes que implica para una persona mayor movilizar semejantes depósitos?
A esto se suma la higiene, el olor y la contaminación dentro del hogar, además de la responsabilidad de sacarlos y custodiarlos en la calle para que no los dañen o roben.
No es algo pasajero, es una carga permanente que atenta contra la salud ambiental de cada familia.
Nunca la escuché pronunciarse al respecto. Antes de sus discursos políticos y sus sonrisas, debería hablarle a la ciudadanía sobre este tema tan serio y delicado. Demuestre que está a la altura de su cargo. Estamos hablando de la salud de cientos de miles de uruguayos y parecería que Usted, claramente, está en otra cosa.