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40 años de Chernobyl

Dr. Jeremías M.Taurydzkyj | Maldonado
@|La mayor tragedia nuclear desde Hiroshima lo constituyó la explosión en la central nuclear ucraniana de Chernobyl, una fatídica madrugada del 26 de abril de 1986.

Corrían los últimos años del imperio del mal, o sea la Unión Soviética. Ese fue un hecho que demostró el desprecio que, por la vida humana, se tenía en la Unión Soviética. Los primeros bomberos o voluntarios concurrieron al siniestro sin ninguna protección, como si se tratara de un incendio más. Por supuesto, todos fallecieron.

Y si bien estábamos en tiempos de “perestroika” y el “glasnost” de la era Gorbachov, al pueblo se le informó de esta tragedia recién unos 20 días después, sin perjuicio de que los jerarcas soviéticos de Kyiv se cuidaron muy bien de aparecer sin protección en los festejos del 1° de Mayo y, además, habían enviado a sus mujeres y niños a lugares más seguros de Crimea y otros lugares más alejados del imperio.

Las secuelas de lo ocurrido en Chernobyl se sienten hasta hoy en día, son miles, no sólo los fallecidos, sino los enfermados de cáncer y desfigurados por efecto de las radiaciones.

La caída del Muro de Berlín y al poco tiempo el desmoronamiento de la Unión Soviética, pareciera que significó el fin de la era Soviética. No fue así, las incursiones de los rusos, disfrazados de Federación de Rusia, una pseudo república donde los derechos de los ciudadanos son sólo pintados, tanto en Georgia como hoy en Ucrania, son una muestra que el pueblo ruso que lleva sangre mongol es expansionista, y sanguinario por añadidura.

Hoy está encabezado por Putin, mañana por algún otro.

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