Jorge Leone | Montevideo
@|Históricamente se han dado muchas situaciones en las que, al producirse un cambio religioso o político, la nueva orientación les atribuye un nuevo significado a las celebraciones existentes, para opacar el contenido anterior y facilitar la generalización de lo nuevo.
Si bien no fue de inmediato, pero muchos años después de la aparición del cristianismo, a tres de las celebraciones paganas se les reasignó su significado, como fueron: el día de los muertos, la Pascua Florida y la Navidad; ésta última celebrando el nacimiento de Cristo, contrariando la costumbre cristiana de sólo celebrar su muerte.
En el siglo XX tenemos otro caso muy claro, cuando en el Uruguay comienzan a aparecer leyes que promueven la laicidad, primero en la enseñanza pública y luego a nivel del gobierno, con la separación de la religión en general y de la Iglesia Católica en particular, que era la predominante en ese momento.
Se reasignan entonces el día de los niños, la semana de turismo en donde la Pascua sólo aparece en los ricos huevos de chocolate y el día de la familia.
Más recientemente, tenemos un caso bien diferente a los otros dos, cuando un partido político, el Frente Amplio, decide que el 25 de Agosto, fecha de conmemoración nacional de la Declaratoria de la Independencia, se realice una celebración partidaria denominándola el día del comité del base.
En el primer ejemplo una nueva religión procuraba imponerse sobre la religión existente, presentando un dogma diferente con sus variantes.
En el segundo caso, un Estado está en todo su derecho a optar por la laicidad y simultáneamente asegurarles todos sus otros derechos a las diferentes religiones, existentes o futuras.
El tercer caso es bien diferente, porque resulta grave pretender asignarle una mayor jerarquía a una celebración partidaria, sobre una de carácter nacional, lo que implica un desconocimiento de la importancia que tienen las celebraciones que contribuyen a la identidad y unidad entre todos los orientales; creando por lo tanto una división que termina perjudicando una sana convivencia.
Cada lector podrá evaluar lo sucedido en este último caso y determinar si hubo desconocimiento o intencionalidad, para lo cual sería conveniente recordar qué importancia les asignó ese mismo partido a las fechas patrias durante quince años.
¡Estemos alertas para que no se repita con las demás fechas patrias!