En las elecciones nacionales de 1958 el Partido Nacional triunfó en las urnas retornando históricamente al Gobierno luego que el Presidente constitucional perteneciente al Partido Nacional Bernardo Prudencio Berro fuese derrocado por la fuerza de las armas en 1865 por el general Venancio Flores perteneciente al Partido Colorado, respaldado por la Argentina de Mitre y el Brasil del emperador Pedro I. Los coaligados dieron forma a la Triple Alianza y marcharían luego contra el Paraguay de Solano López, para que Argentina y Brasil se apropiaran de territorios pertenecientes al país invadido. Cometiendo un genocidio sin parangón en la historia latinoamericana.
En otro orden, el nuevo gobierno instalado el 1º de marzo de 1959 puso fin a un largo período de intervencionismo y dirigismo estatal desarrollado por el batllismo.
Entre las medidas más relevantes que tomó, que han subsistido a gobiernos del más variado pelo, revista la ley de Reforma Cambiaria y Monetaria, promovida por el Ministro de Economía, el contador y catedrático Juan E. Azzini. El precio de la divisa pasó de ser artificialmente administrado por el estado a ser determinado por el mercado. Otro ministro de relevante gestión fue en obras públicas el exdecano de la Facultad de Ingeniería, Ing. Luis Giannattasio. Ambas personalidades tenían en común el no integrar al nacionalismo.
El Ing. Giannattasio fue un coloso en la ejecución de obra pública.
Decía: “No ponemos piedras fundamentales. Preferimos cortar cintas inaugurales”. Las estadísticas relativas a kilómetros de tratamiento bituminoso; o a obras viales como la culminación en toda su extensión de la ruta interbalnearia, que hoy lleva su nombre; a las rutas 5 y 26 y al cruce de la ruta interbalnearia en Atlántida; o a las instalaciones hospitalarias, son notables.
En igual sentido y volumen esta orientación se repitió vigorosamente desde 1990 durante la Presidencia del Dr. Luis A. Lacalle Herrera (dobles vías con el Este y Colonia, Aeropuerto de Laguna del Sauce, Hotel Casino Conrad, hospitales de Las Piedras y Canelones, terminación del Pereira Rossell, etc.).
Y la historia se continúa actualmente -Presidencia Lacalle Pou- con el Ministro del MTOP José Luis Falero, en lo que podría llamarse conceptualmente la ruta de Giannattasio.
La población del interior del país y quienes recorren el territorio nacional, advierten que el Uruguay está en obra. Una reciente publicación registra un inventario de lo hecho y lo que viene (“MTOP, Suplementos especiales”, El País). Enmarcado en una inversión en el período de gobierno de 3.300 millones de dólares.
Comprende actividades en casi todas las rutas nacionales. En listado abreviado se le suman 15 rotondas, 227 puentes, la profundización del dragado del Puerto de Montevideo, el viaducto de la rambla portuaria; el ferrocarril central que empezará a funcionar prontamente; y seis terminales aéreas internacionales en el interior, de las que el aeropuerto de Rivera -“Presidente Oscar D. Gestido”- se inaugurará a fin de año.
En acuerdo con Brasil avanza por su parte la hidrovía Laguna Merín-De los Patos. Supone un desarrollo revolucionario para la zona noreste del país, que facilitará la salida con costos favorables de mercaderías y productos uruguayos a través de puertos del sur de Brasil.
Sentando un precedente de integración hasta ahora impensable. Todo se resume en el dicho: “Hechos y no palabras”.