Dice el ministro del Interior que el 40% de los asesinatos del año pasado fueron caratulados como violencia doméstica, un campo en donde la policía tiene obvias limitaciones para actuar. Entonces, Eduardo Bonomi anunció que traerán pulseras electrónicas que, adosadas a la muñeca de los sospechosos y las posibles víctimas, permitirán seguirles los pasos a los acosadores por si se acercan a las mujeres para así contenerlos a tiempo. Lo deplorable es que lo vienen diciendo desde el año pasado y ahora, que llegarán a fin de noviembre. Entre tanto ¿cuántas muertes más habrá?