Pavada de confesión

Washington Beltran Storace

Es normal que alguien se ofusque ante una crítica. Y si es político, y si estamos en año electoral y si quien la formula es el representante de una de las gremiales más importantes que tiene el país, como es la Federación Rural, el desasosiego puede ser doble. Pero de ahí a perder la línea, a descalificar groseramente, desde la Presidencia de la República -esa que nos representa a todos los uruguayos-, a quien así opina, recurrir a la tacha de un epíteto y no a la sabiduría de las razones, ofende el sentido común y hiere la dignidad de los ciudadanos.

Que Chávez, Kirchner y la comparsa populista que ha surgido en la región utilicen esa manera de expresarse, es un problema de sus pueblos. No los envidiamos: podrán tener grandes países (territorialmente), recursos naturales y riquezas, pero a sus gobernantes les falta educación, cultura y convicciones democráticas. Y al menor traspié, les aparece el enano fascista que llevan adentro, que se expresa además con vocabulario de club de "rioba".

Ese era, hasta hace unos días, uno de los tantos motivos de orgullo, que nos hacía sentir distintos a los vecinos. Y eso, lamentablemente, se tiró por la borda, nada menos que con el Consejo de Ministros por escenario, para contestar, o acusar recibo, del discurso pronunciado por Octacilio Echenagusía, titular de la Federación Rural, en oportunidad del 92° Congreso llevado a cabo en Mercedes.

El simple cuestionamiento de que el plan Ceibal y la política asistencialista del gobierno fueran milagrosos para solucionar los problemas de nuestra sociedad, fueron suficientes para poner a Echenagusía en la mira y relegar o desviar la atención de los reclamos del campo frente a lo que consideran medidas "insignificantes" de esta administración en varios aspectos que requieren urgente e inteligente atención.

De "derecha neta" y postura "retro" fueron algunos de los calificativos que se manejaron en el Consejo de Ministros del día lunes, aunque por lo menos no se habló de "piquetes de la abundancia" ni de "al servicio del imperialismo". ¿Qué fue lo que dijo Echenagusía que provocó la ira del Presidente Vázquez y sus acólitos? Tres cosas y desde ya adelanto que coincido con ellas: a) El plan Ceibal es una excelente apuesta: está muy bien que cada escolar tenga su computadora, "pero no hay que limitarse solamente a enseñar, con el riesgo de producir entes electrónicos adictos a Internet. Educar es mucho más (y a eso debemos apuntar), es formar (…). De nada sirve ser los número uno en informática o cualquier otra disciplina o área del saber, si no nos esforzamos en promover y cultivar valores como la responsabilidad, el respeto a los demás, la honestidad, el trabajo..."; b) Sobre el Plan de Equidad, reconoció que "hay gente que lo necesita y es una obligación atenderla", pero marcó su preocupación por "el futuro de los niños hijos de estos planes, cuyos padres no trabajan pero reciben ingresos. El hábito del trabajo comienza por los ojos…" Y Echenagusía agregó una frase de Séneca (tal vez otro retro) de hace veinte siglos, pero de claridad infinita: "Lento es el enseñar por teorías, pero breve y eficaz por el ejemplo"; c) Señaló como una incoherencia que se hable de importar campesinos (Mujica dixit) para que trabajen aquí, mientras nosotros les pagamos a muchos uruguayos para que no lo hagan. "Y como corolario se nos trata de haraganes".

Pregunto: educar a los niños, no solo a través de la computadora, sino también en valores para convertirlos en ciudadanos responsables, ¿es patrimonio de la derecha neta y de los retro? Crear hábitos de trabajo en la población, enseñarles que el esfuerzo y el ansia de superación es imprescindible en el ser humano ¿es patrimonio de la derecha neta y de los retro? Pavada de confesión acaba de hacer el gobierno progre. Otro punto, ¿no parece una incongruencia -inspirada en la célebre doctrina de "como te digo una cosa, te digo la otra"- importar y pagar campesinos del exterior para que trabajen, mientras que hay uruguayos que cobran sin trabajar?

La alocución del Presidente de la Federación Rural -respaldada días después por toda la Institución- mostró sensibilidad por las cuestiones del país, que honran a él y a la gremial que representa. Enorme apego y cariño por su patria, por su presente, por los caminos a transitar hacia el futuro; su preocupación por el deterioro de los valores de nuestra sociedad, por la tugurización de la cultura. Y también -en el 80% de su discurso- analizó los problemas concretos del sector. Sobre esto, nadie abrió la boca.

Es una lástima no poder profundizar en ellos ante la insólita repercusión que sus comentarios. Es una lástima, por ejemplo, no ingresar en el tema de la sequía, la acusación -después de un par de meses de instalada- de imprevisión por parte del prosecretario de la Presidencia, Presidente de la Junta Antidrogas y Presidente del Comité de Emergencia, Jorge Vázquez (lamentablemente no hizo lo mismo con UTE y nos quedamos sin energías alternativas). Es una lástima no poder analizar los US$ 868 millones que se perdieron por ella. Es una lástima no poder ingresar en la crítica situación del sector lechero. Es una lástima no poder destacar la declaración final del Congreso. Es una lástima comprobar que a los partidos "progre" no les interesa la educación integral de los jóvenes ni crear hábitos de trabajo entre quienes realmente lo necesitan.

Pero, ¡pavada de confesión que se mandaron!

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