Oposición y gobierno

Una elección puede compararse con una fotografía de la situación política congelada en el tiempo por el votante. Se trata de una imagen muy gruesa —la esencia del proceso electoral es canalizar la voluntad del votante hacia un número limitado de opciones— y estática. En el mismo instante en que la examinamos, la situación continúa evolucionado, fluida y llena de imprevistos, impulsada por su propia e impaciente lógica. El resultado electoral es el producto de una determinada situación y, a la vez, contribuye a generar una nueva realidad futura. El estudio de lo sucedido, sin embargo, es un instrumento valioso para intentar comprender el nuevo escenario y evaluar sus posibles futuros.

La izquierda uruguaya, un libro coordinado por Jorge Lanzaro, y que incorpora un conjunto de valiosos estudios de alto nivel científico, es un aporte especialmente importante. Primero, porque analiza la evolución de largo plazo de los partidos de izquierda e identifica las principales causas que culminaron en el resultado de la semana pasada. Segundo, porque al identificar las tendencias de largo plazo suministra los elementos de juicio imprescindibles para comprender el presente y desarrollar los posibles escenarios futuros. Y, tercero, porque todo ello se logra a partir de investigación original fundada en una sólida metodología y una importante base estadística.

Entre 1925 y 1966 la izquierda uruguaya pasó del 2,4 % de los votos al 9,8 %. (Partido Socialista, FIdeL, Unión Popular y Democracia Cristiana). En 1971 y en 1984, la izquierda obtuvo alrededor del 20 % de los votos. Desde entonces pasó al 30,2 % (1989), 35,8 % (1994), 44,7 % (1999) y algo más de la mitad, en la última elección. Esta evolución también puede ser contemplada desde el otro lado: la participación electoral de los dos partidos tradicionales ha disminuido del 90 % en 1966 a la mitad en la actualidad. Explicar esta realidad exige, por una parte, identificar y analizar las causas del crecimiento de Frente Ampli-Encuentro Progresista-Nueva Mayoría, en el curso de las últimas décadas, y, por la otra, comprender mejor a qué ha obedecido la erosión de la posición del Partido Nacional y del Partido Colorado.

Cuando se los considera en su conjunto, los estudios sugieren que la evolución del panorama electoral es el producto de una combinación de causas. Quizás la más importante sea el "efecto demográfico: las viejas generaciones, más apegadas a los partidos tradicionales son reemplazadas por las nuevas, más cercanas a los partidos que desafían aquel esquema secular. Esta hipótesis, a pesar de su amplia aceptación, parecería demasiado mecánica y, en realidad, plantea nuevas preguntas.

Los diferentes autores (el libro consiste de una presentación y nueve capítulos) revelan, desde diferentes perspectivas, cómo los partidos que conforman la izquierda se han expandido en las últimas décadas. En varios sentidos. Primero, generacional, en la actualidad tiene una participación importante en todos los grupos de edades. Segundo, en cuanto al espectro ideológico cubierto por los grupos que la componen (la estrategia de unir, bajo un mismo paraguas político, a una gama muy amplia de listas y movimientos políticos, tan propia de los partidos tradicionales en el pasado, parece haber dado resultados positivos). Tercero, en cuanto a su base social, en 1984 y 1989 el FA votó mejor en los sectores medios y medio-altos (además de algunos barrios tradicionalmente de izquierda), en 1999 tuvo, además, un importante apoyo en los barrios de menores recursos (algo que se ha acentuado aun más en la última elección). Cuarto, en cuanto a su cobertura geográfica: de ser un partido esencialmente montevideano, la izquierda ha obtenido una importante presencia electoral en el Interior.

La izquierda uruguaya es un aporte importante para comprender el actual escenario político en nuestro país. Sin embargo, para obtener el cuadro completo sería necesario considerar a los otros dos grandes protagonistas de esta historia. ¿Por qué los partidos tradicionales no han logrado enfrentar, e incluso aprovechar, aquellas tendencias históricas con el mismo éxito que sus contendores?

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