Algunos buenos compañeros quieren que el Partido exhiba una actitud más constructiva con el gobierno. De mayor apoyo a sus propuestas. Expresan su manifiesto deseo de evitar roces. Advierten frente a lo que consideran una actitud de crítica política sin fundamento. Que sólo persigue algún flash de cámaras. El aplauso fácil como único objetivo.
Se ha pedido la presentación de proyectos. Debemos informar que el Parlamento tiene en carpeta una cifra mayor a las dos centenas de iniciativas sin considerar. La enorme mayoría de ellas con firma de legisladores de la oposición. O sea que por ahí no es la cosa.
Lo otro sería el apoyo a las iniciativas del gobierno. Apoyamos la decisión de Orsi de nombrar a la Fiscal Ferrero como Fiscal de Corte. No fue posible porque había sido un lapsus. Error también había sido el nombramiento de un colono en Colonización. No hablemos de la tobillera de Besozzi mientras estaba libre aquel tal Morosini. El que mató los dos hijitos. Ese mismo. No está fácil apoyar.
Tal vez alguno nos pide apoyar la propuesta de eliminar la elección de la AFAP y la confiscación de la plata del trabajador. O la idea de reventar el sistema jubilatorio. Sembrar el caos en las finanzas. Que suba el riesgo país, y con él los intereses. Total, el que paga cuando se entere ya no tendrá trabajo ni país.
No sé si la invitación es a apoyar el nuevo sistema de fijación de precios de los combustibles. O tal vez la no devolución del FONASA.
No me pidas apoyo a la perspectiva de género en las compras públicas.
No me pidas apoyo al Drag Queen de Spinetti en Presidencia. Menos me pidas que respalde la prohibición del uso de facones en la Meseta. La persecución de la JUTEP a Ojeda supongo que no viene en el pedido. No pedirán que demos respaldo a Lubetkin con la traída de palestinos de Cisjordania. O que expresemos solidaridad por la venta de la leche en polvo que mandaron a Cuba. Pido que no nos pidan que demos apoyo al cierre de la Biblioteca Nacional de Schiappapietra.
La Universidad enseñando ‘toques lésbicos’ debo pensar que no es parte de lo que nos piden aplaudir.
En la política internacional tampoco parece estar esa concordancia. Era de Estado. Se volvió de comité de base. Se complica tolerar respaldo tan deschavado a la dictadura chavista. De los 67 años de romance con el castrismo castrante no hablamos. De Ortega, podemos coincidir en la fe de Palito. De los otros, ni con Petro ni con Petrobras. Difícil para festejar la intermediación bancaria entre Venezuela e Irán. Supongo que no nos pedirán acuerdo con la invalidez de nuestros pasaportes en Francia y Alemania. Que salgamos a explicar tal vez, que es para que la gente no ande gastando euros por ahí. Igual aclaremos que los negocios del padre de Begoña son en otro lugar. De la metida de pata con Taiwán mejor ni mover. Debo pensar que no se pide que Carolina Ache nos represente.
Es cierto que no celebramos ni el multiempleo de algún jerarca, ni las evasiones de otros. No apoyamos que la plata del Fondo de Vivienda del
SUNCA fuera desviada. Tampoco nos gustó la delegación de 150 a la China.
Peor la de los 23 al congreso de género en Ginebra.
Apoyar los muertos del COMCAR no está en la cabeza de nadie. Tampoco llevamos la de los 6 niños a cargo del INAU, fallecidos en el 25. Menos el récord MIDES de 7 muertos en situación de calle en un solo día. Ni hablar de los 8 a tiros en otra jornada. El respaldo al ‘operativo perfecto’ de aquel clásico que terminó con el policía sin un pedazo, se complica.
Tal vez se nos quiera cancelar por mofarnos de la conferencia por el envío de las huellas dactilares que dijeron tan claves en la captura de Marset.
Queríamos apoyar el ingreso de los 2.000 policías. No eran nuevos ingresos. Era llenado de vacantes. No queremos apoyar la demora de las OPVs. Pero tranquilos, los narcos sí los apoyan.
No nos pidan que no creamos que los sindicatos se pasaron de rosca en Yasaki. Que lo del seguro de paro a los marineros en conflicto, no fue financiar huelga. Que la arremetida sindical en Conaprole no afecta a la lechería. Que está bárbaro que los de FENAPES que se robaron los sueldos sigan tranquilitos.
No nos pidan que salgamos a proponer que se aproveche el fulgurante momento de la economía y el empleo para reducir la jornada laboral. Lo mismo el preaviso.
Qué le vamos a hacer si entendemos que las asignaciones son para los niños que concurren a la escuela. Si no queremos hacer del Uruguay una fábrica de esclavos de su ignorancia. Si sabemos que la educación es la principal determinante del ingreso.
No sé. Tal vez querían que apoyáramos a la senadora que afirmó que las políticas sociales en el Uruguay empezaron con el Frente Amplio. O la que quería poner a consideración del Ministerio de Defensa y los tribunales militares, nuestras palabras en el Senado. Que les quede claro. No apoyamos eso, ni lo de la elefanta de Villa Dolores tampoco.
La lista es la que viene a la memoria. Nadie necesita contratar un catering para exponer las razones. La simple mención basta. Parece no haber dos posiciones. No es como el portaaviones.
Seguimos abiertos a la opinión de los compañeros. Los respetamos y apreciamos el valor de su postura. Lo que cuesta es encontrar esa medida para apoyar. Ese hecho para elogiar. La apertura al aporte reclamado. La capacidad de salirse de la necesidad de justificarse en el discurso, para justificar el hecho de ser gobierno del país.
No renunciaremos a nuestra vocación. Somos constructivos y no dejaremos de serlo. Eso sí, ser constructivos es ser constructivos. Ser constructivo anda lejos de tolerar la destrucción del Uruguay. Es hacer lo que hay que hacer. Si cuesta que cueste.