Una de las expresiones más caracterizadas de Artigas, es la pronunciada en el Congreso, en Tres Cruces, en 1813: “Mi autoridad emana de vosotros y cesa ante vuestra presencia soberana”. Es cimiento de la institucionalidad republicana.
El catedrático de Derecho Constitucional Dr. Aníbal Barbagelata -fallecido- en una publicación sobre democracia y totalitarismo -1970- desarrollaba la diferencia entre ambas opciones. Las constituciones democráticas consagran a los derechos humanos como doctrina del Estado, y permiten la pluralidad de partidos políticos y las elecciones libres. También prevén la separación de poderes para que haya contralor recíproco entre el gobierno, el parlamento y la justicia. En los países totalitarios -cuya vanguardia ubicaba en el nazismo y el comunismo- pueden haber declaraciones parecidas, pero en ellos -al igual que en las monarquías medievales-, el gobierno es dueño de la totalidad de los poderes públicos. Hay un partido único de burócratas incondicionales y la policía y el ejército se encargan de los apaleamientos, la prisión sin juicio, las torturas y el paredón, contra la población.
La dinastía Castro en Cuba, integra posición privilegiada en el podio universal de la violación de los derechos humanos. Es inherente a esperpentos así -además- un fracaso económico y social que hambrea a la población oprimida. Cuando los Castro se apropiaron de la isla terminaron con la actividad privada, incluida la producción agropecuaria y confiscaron sin indemnización grandes inversiones norteamericanas. Una muestra del sadismo despótico es ejemplar: a los ciudadanos -pasados de hambre- les está prohibido -¡en un isla!- salir a pescar sin autorización…
Estados Unidos, ha tenido restringido su comercio con Cuba. Con un embargo. Pero nunca antes la tuvo bloqueada. Ha habido siempre intercambio de medicinas y alimentos. Al punto que el 70% del pollo congelado que se consume en la isla ha sido proveniente de ese país. Y, de tener una economía eficiente Cuba podía comerciar libremente con todo el resto del mundo. Pero el saqueo socialista destruyó la producción de bienes y servicios. Actualmente ha trascendido que el castrismo -en medio de una situación cierta de bloqueo- le propone cínicamente a su vecino indemnizarlo, pagándole decenas millones de dólares, por las empresas norteamericanas que robara 67 años atrás…
Evocando a Artigas y teniendo presente la idea de un catedrático insigne del Derecho Constitucional nacional ¿de qué Artigas y republicanismo hablan los frentistas gobernantes, como no sea de los manuales totalitarios del comunismo histórico y de los de los tupamaros cuyas acciones terroristas -predicaban- eran para hacer de Uruguay una Cuba?
Hace unos días todo el Frente Amplio hizo en Montevideo una caravana de autos en apoyo de la tiranía tropical. Sin un gesto para el pueblo ultrajado. Les respondió una movilización de parte de los miles de cubanos que vinieron a nuestro país. Superando dificultades atroces. Cruzando sin recursos económicos mares, selvas y amenazas de todo tipo. Peor aún, viajó luego una delegación oficial del partido de gobierno uruguayo a Cuba. El frentismo fue a besar las manos de lo sátrapas, en un viaje 5 estrellas. Olvidaron al pueblo sometido. Sin luz, sin agua, sin medicamentos. Sin Libertad.
Artigas -recuérdese- también dijo “La cuestión es entre la libertad y el despotismo”.