Coherente con lo que ha sido su accionar desde marzo de 2020, una vez más el presidente del Frente Amplio arremetió contra la administración Lacalle Pou.
El jueves opinó sobre la crisis hídrica, y acusó de la “falta de previsión que tiene un gobierno a la deriva”. Sostuvo que se manejó la posibilidad de conectar el río San José y el Santa Lucía, pero que no se concretó “por ahorrar US$ 20 millones”.
Pereira también cargó contra el secretario de la Presidencia, Álvaro Delgado y afirmó que: “Hay un mundo de fallas que luego lo pagan las uruguayas y uruguayos. Pagan la misma tarifa de OSE y además tienen que comprar agua embotellada, en los hogares que lo pueden hacer”.
Se sabe, Pereira y buena parte del Frente Amplio han hecho de la oposición a todo y contra todo su leitmotiv. Cuentan también con la mancomunidad del Pit-Cnt; juntos y coordinadamente han jugado y juegan a desgastar a un gobierno que ha administrado de forma responsable y sensata situaciones dramáticas sin antecedentes en el país y en el mundo, como la pandemia del Covid 19.
Alcanza con recordar cómo se paró el Frente Amplio ante el desembarco del Covid 19, en marzo de 2020. “Cuarentena total”, reclamó el entonces saliente presidente Vázquez, que quince días antes de colocarle la banda presidencial a Lacalle Pou, había dispuesto una donación a China de insumos médicos para combatir la pandemia que ya hacía estragos en el mundo y dejó al MSP sin instrumental para el inminente desembarco de la peste. Luego vendrían las permanentes y disparatadas demandas de los frenteamplistas, y las constantes convocatorias e interpelaciones a los ministros de Salud Pública y de Economía.
Simultáneamente, el Pit-Cnt a través de su dirigente Marcelo Abdala expresaba su admiración por el manejo que hacía Argentina de la pandemia y calificaba de “Gobierno de Primera”, a la administración del presidente Fernández, el mismo que mientras exigía el enclaustramiento de los argentinos, festejaba el cumpleaños de su mujer con numerosos invitados en la residencia de Olivos. Ese mismo “Gobierno de Primera”, fue el que semanas más tarde dispuso vacunatorios vip en el que los amigos del poder accedían a la vacuna Sputnik, mientras la población más vulnerable clamaba para ser inoculada.
Luego vino la campaña contra la LUC, y el Frente Amplio y el Pit-Cnt desplegaron una feroz y mendaz campaña. La ciudadanía entendió que, una vez más, le estaban mintiendo y ratificó la ley en las urnas.
Después fue la sequía y ahora la crisis hídrica en la zona metropolitana. Pereira y sus socios omiten que gobernaron durante quince años consecutivos y con mayoría absoluta en el Parlamento. Priorizaron la edificación del Antel Arena a un costo que superó los US$ 120 millones a la construcción de la represa de Casupá.
La hoy intendenta de Montevideo, Carolina Cosse, artífice del Antel Arena, estuvo en Bruselas hablando en un simposio de la crisis hídrica y de sus logros en el sistema de limpieza de la ciudad. ¡Qué ironía! ¿No? Mientras Pereira reclama aquí una baja en las tarifas de OSE.
Faltos de memoria, carentes de autocrítica y poca vergüenza, es lo menos que se les puede decir.