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Jabalinas y camisetas

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Pasé mi niñez frente a la Plazoleta Suárez. Ahí es donde se juntan los barrios Bella Vista y Capurro y nace el Prado. Recuerdo la zapatería de Brancatti, lo de Chenlo y sus fiambres, Marlain TV (201050), la Conaprole, el lechero dejando las botellas de vidrio en un casillero de metal y retirando la plata que se dejaba la noche anterior, el cine Maturana y sus eternas matinées.

En el frente de la plazoleta está la estatua de Joaquín Suarez, Presidente de la República y héroe de la Defensa de Montevideo durante la Guerra Grande. Fue bocetada por Juan Manuel Blanes y fundida en Florencia, Italia. El héroe está vestido de frac, con su mano derecha apoyada en un bastón, mirando lejos. La base es una fortaleza de granito rosa que representa al Montevideo que defendió. Inicialmente la estatua estaba en la Plaza Independencia pero luego fue llevada a ese lugar.

Suárez destinó todo su patrimonio a la defensa de la ciudad y los ideales de libertad. Al finalizar la Guerra Grande le propusieron reintegrarle lo aportado y le pidieron las cuentas.

Su respuesta fue: “a la Patria, como a la Madre, no se le llevan cuentas”.

La actitud de no servirse del Estado sino de servirlo se resume en esa frase. Debe guiar el accionar de todo ciudadano que accede a cargos públicos.

Hace unos años en Argentina preguntaron a un legislador si le parecía bien que él manejara el destino de dinero de ayuda social estatal en forma discrecional. Respondió que sí porque “conocía el territorio y las necesidades de la gente”.

Una muestra del clientelismo político que reina del otro lado del río.

Cuando integré la Comisión del Senado de Investigación de Ancap, encontramos que una de las empresas propiedad del ente, Alur, repartía mucho dinero. A murgas, clubes de fútbol y otras entidades. Preguntamos los criterios y contestaron que era normal que una empresa de ese porte lo hiciera. Así terminó su Presidente.

Al revisar la gestión del Ministro del Interior de entonces, Eduardo Bonomi, encontramos varias personas que figuraban como secretarios. Una de ellas, deportista, revistaba como secretaria pero vivía fuera del país. No había posibilidad de que cumpliera tareas.

Al denunciar la situación sucedieron dos cosas: el Ministro le dio licencia en forma retroactiva (lo que confirmó que no concurría a trabajar) y la deportista se enojó conmigo. Nunca entendió que el tema no era contra ella, que es una gran atleta y merece que el Estado la apoye. El problema era que el Ministro encargado de la seguridad se gastaba el dinero en figuras del deporte y no en policías. Quien debía velar por su carrera deportiva era la Secretaría Nacional del Deporte y no el Ministro del Interior.

Ejemplos de estas cosas ha habido muchos. No son patrimonio de un solo partido.

Viene esto a colación de lo que sucede en la Comisión Técnico Mixta de Salto Grande. Se piden importantes refuerzos presupuestarios y se conocen algunas cosas que no parecen adecuadas.

Lo más insólito han sido las respuestas de su Presidente, fallido candidato a Intendente de Salto que pretende volver a serlo.

Aclaró que los refuerzos se piden desde hace varios años incluyendo el último período de gobierno del Frente Amplio. Incurre en esa rara justificación de que los que estaban antes también lo hacían.

Que otro lo haya hecho no significa que esté bien.

En segundo lugar expresó que la CTM ayuda a muchas instituciones destinando a ello más de un millón y medio de dólares por año. Puso como ejemplo que ¡entregó 2600 camisetas a todos los equipos de baby fútbol del departamento!

No aclares que oscurece dice el refrán popular.

¿Es función de los administradores de la Represa de Salto Grande repartir camisetas de fútbol a clubes? ¿No será función de la Secretaría Nacional de Deporte o de las Direcciones de Deportes departamentales?

Para peor, si uno pone el buscador de Google encuentra al presidente de CTM, ex y futuro candidato a la Intendencia, entregando las camisetas a los niños. Qué tufillo a uso del aparato del Estado con fines electorales tiene esto.

Otra explicación que dio este pulcro administrador de los dineros públicos es que está impulsando el desarrollo regional en varios departamentos y renovaron la policlínica de ASSE en Young.

En ese mundo del jerarca la Ministra de Salud o el Presidente de ASSE se pueden ocupar de las turbinas de Salto Grande, el Secretario de Deportes de la seguridad ciudadana y el Ministro del Interior de los atletas que participarán en los juegos panamericanos.

Demás está mencionar los enormes sueldos que se pagan en la CTM, los beneficios que se acordaron recientemente para algunas personas que trabajaban ahí y varias yerbas más.

La última explicación que dio el candidato a intendente fue que entre los beneficiarios de su altruista acción se encuentra un atleta de lanzamiento de jabalina.

Cuesta saber qué es peor si el gasto o las explicaciones.

En cualquier momento don Joaquín se baja de la estatua y se pone a llorar.

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