La prórroga hasta el 2014 del ingreso al seguro nacional de salud de los trabajadores de Ancap, del Banco Hipotecario y de la Agencia Nacional de Vivienda echa por tierra toda los argumentos del gobierno en torno a la solidaridad y al sistema generalizado para la salud. Fue el "verso" esencial para integrar a los escribanos al sistema, a pesar de que su caja funcionaba muy bien. Al ceder ante estas corporaciones de funcionarios públicos, el gobierno demuestra que, en realidad, su afán en el tema de la caja notarial era esencialmente recaudatorio.
Para evitar las previsiblemente duras movilizaciones de parte de sus sustentos sindicales públicos, la izquierda evita integrarlos a un sistema que los perjudica (igual que a los escribanos).
No hay ningún criterio de justicia y solidaridad.