En las décadas de los sesenta, de los setenta y hasta mediados de los ochenta, lograr una comunicación telefónica de larga distancia nacional o internacional, era verdaderamente una odisea. La llamada se pedía a través de una operadora y la demora podía ser de horas, muchas horas, o indefinida. La situación comenzó a mejorar con la llegada de la Democracia y la instalación de las centrales digitales.
El hecho me vino a la memoria esta semana cuando el presidente Yamandú Orsi y el ministro de Desarrollo, Gonzalo Civila anunciaron el paquete de medidas para rescatar a la gente en situación de calle. Debieron transcurrir trece meses de la nueva administración y registrarse nueve muertes en el mismo período, para que las autoridades reaccionaran a una situación que, en Montevideo, muestra la peor cara de una sociedad y de la miseria humana.
“Vivir en la calle no es una opción”, tituló la Presidencia de la República al documento en el que se detallan algo más de cuarenta medidas (más de la mitad ya pergeñadas y aplicadas en la pasada administración). No obstante, el nombre del programa implica un cambio ideológico en la coalición de izquierda que, hasta hace pocos meses, hablaba del “derecho a vivir en la calle”. A este paso y con suerte para el 2030, capaz que la izquierda uruguaya pase a calificar de dictadura a la tiranía que gobierna Cuba desde hace 67 años.
“Tenemos que resolver un problema que no es chico. No son unos cuantos cientos ni de unos pocos miles, el problema es mucho más grande y los números lo indican. No es un problema de acá a la vuelta, de Montevideo, es un problema de carácter internacional”, dijo Orsi a la prensa.
El ministro socialista, cuya gestión al frente del Mides es objeto de severas críticas por parte de sus propios correligionarios, no pudo con la soberbia y el discurso fundacional de su fuerza política y a su turno aseguró que Uruguay, “por primera vez va a presentar una estrategia integral para un rumbo claro en un problema que tiene hace muchísimo tiempo”. Agregó, en lo que fue un claro mensaje a la interna del Frente Amplio: “Es la primera vez que un presidente de la República se pone al frente de una acción de este tipo” y subrayó que esto: “Le da mucho respaldo al accionar del Mides y de todo el Estado para afrontar una situación dura”...
La demora en anunciar medidas, largamente reclamadas por la ciudadanía, es una de las características más notorias de la cuarta administración del Frente Amplio. Aún no sabemos cuánto tiempo insumirá la puesta en marcha de los anuncios.
Un año llevó la elaboración del plan de Seguridad Pública hecho público semanas atrás y que el jueves último fue severamente cuestionado por la oposición en la interpelación que el Senado le realizó al ministro del Interior, Carlos Negro. Se desconoce cuándo comenzará a materializarse el anunciado plan, mientras los hechos delictivos se multiplican pese a las cifras presentadas por el ministro Negro en la Cámara Alta. ¿Habremos vuelto a los tiempos de Tourné y Bonomi y la sensación térmica?
Hoy comunicarnos y ver lo que sucede aquí y en el mundo está en las manos de cada uno de nosotros. No obstante, como en las décadas del sesenta y setenta, cuando las llamadas telefónicas tenían demora indefinida o nunca llegaban, seguimos esperando que el gobierno gobierne.