Enterrar la mentalidad del subdesarrollo

CARLOS MAGGI

La primera necesidad del Uruguay es recuperar la iniciativa. "El subdesarrollo está en la mente" se titula el libro de Lawrence Harrison. Y nadie pudo desmentirlo. ¿Dónde está la falla de nuestro pensamiento? En el espurio interés corporativo que avasalla al gobierno.

En los últimos años se abrieron para nosotros, auténticas perspectivas industriales en dos rubros de importancia. LA FORESTACIÓN atrajo grandes empresas productoras de celulosa; y dos fábricas mundiales se instalan a ese efecto en el Uruguay.

La celulosa es la materia prima del papel y el cartón, y una de las empresas que llegan para elaborar celulosa uruguaya, está entre las más grandes fábricas de papel y cartón, en el mundo. La situación es provocativa.

Stora Enso y sus gerentes hacen saber las ventajas que tendría la empresa, si elaborara la celulosa obtenida, en un establecimiento próximo a su fábrica de celulosa; pero aclaran que producir papel o cartón en el Uruguay no es posible por la escasez (la inseguridad) del suministro eléctrico; y los altos precios que cobra UTE.

Al mismo tiempo una empresa minera multinacional, Aratirí, hace cateos exitosos; comprueba que es explotable una EXTENSA MINA DE HIERRO que abarca varios departamentos. El proyecto es llevarse las piedras ferrosas por un ducto de 200 kilómetros y embarcarlas en naturaleza con destino a los hornos en los cuales el mineral será procesado. Esta solución es francamente contraria al interés del Uruguay. Y también en este caso, la falta de electricidad abundante a precio internacional, condiciona el proyecto industrial.

El Uruguay en vez de imponer parte del tratamiento de la materia prima en nuestro país, se desentiende.

Se trata de las primeras dos posibilidades de instalar en el Uruguay verdaderas industrias de exportación (ISE); y en ambos casos la electricidad provoca nuestra derrota. Pero UTE persiste en el proyecto antipatria de comprar la electricidad en el exterior.

UTE detenta un monopolio de hecho contra lo que dispone en forma expresa la ley vigente y es ese monopolio (flagrantemente ilegal) el que impide que los particulares produzcan la electricidad que nos hace falta. Sin tener la energía necesaria, el Uruguay no será nunca independiente.

Así pensaron los uruguayos cuando se construyeron las represas. Hubo percepción del futuro, imaginación, audacia, confianza en sí mismo. Ninguna de estas virtudes adorna a los burócratas.

En el caso de UTE el descontrol del ente se redobla desde hace 17 años. La famosa reforma del Estado ya está hecha con respecto a la electricidad, la ley vigente dice:

- "CAPITULO I. LIBERTAD DE GENERACIÓN- ARTÍCULO 2º: La actividad de generación de electricidad, podrá realizarse por cualquier agente."

La acción de UTE viola esta ley, y los gobiernos lo permiten.

UTE no hace lo que debe, ni deja hacerlo. El quede energético del Uruguay demuestra que basta un solo monopolio al margen de la ley, para desbaratar el futuro; basta una estructura inadecuada, un solo ente que traicione el interés general, para bloquear el desarrollo.

Le pedí al ingeniero Álvaro Bermúdez que ampliara la información sobre esta situación amenazante, que llega en el caso "Aratarí" a un extremo insensato, del cual nadie habla.

Una sorpresa negra

Un componente importante en la producción del acero es el hierro esponja. Este material se obtiene a partir de la reducción del mineral de hierro que llega en forma de "pellets". Se le denomina "hierro esponja" porque al extraerle el oxígeno al mineral de hierro, se logra un producto metálico poroso y relativamente liviano. La materia prima para la obtención del hierro esponja es el óxido de hierro que contiene el mineral natural.

El hierro esponjoso que se produce en el proceso de reducción, alimenta un horno de arco eléctrico, donde el metal extraído, se convierte en acero. Al omitirse el proceso de coquificación, cuando se utilizan minerales de alta calidad, el proceso alternativo contamina menos que el proceso convencional de los altos hornos.

En el Horno Eléctrico, se realiza la fusión de la chatarra y demás materias primas necesarias para obtener la composición deseada. Se controla pues este proceso muy delicado, mediante espectrómetros de emisión, de moderno diseño; y lectura directa.

El acero líquido se vuelca en el Horno Cuchara, y una vez liberado de la escoria, se realiza el afinamiento o ajuste definitivo para llegar a la mejor composición química del acero; se toman tantas muestras como sean necesarias, hasta obtener la composición "exactamente" deseada.

La sola implantación de esta formidable industria, es capaz de transformar un país subdesarrollado en un país de nuestro tiempo; y justificaría el impacto de la minería a cielo abierto. Un sacrificio en base al cual se gana una larga multitud de industrias; un valor agregado producido por miles de puestos de trabajo; y un desarrollo de primera línea; las acerías son la madre de incontables industrias mecánicas; abren sin excepción, un panorama francamente estimulante, auspicioso, para los jóvenes.

Por supuesto este cambio histórico demandaría cantidades importantes de energía, que el Uruguay no está en condiciones de brindar. Nuestro costo país, uno de los más caros de Latinoamérica, nos pone al margen de poder competir. Ni siquiera en la etapa más primaria.

La simple extracción del mineral y su transporte por un ducto demanda una extraordinaria capacidad de bombeo capaz de mover la mezcla de agua y magnetita por cientos de kilómetros. La circulación de ese inmenso ciclo debe ser permanente.

El Ing. Puntigliano (Country Manager de Zamin Ferrous para Uruguay) ya anunció (abril del 2010) la necesidad de unos 200 MW de potencia eléctrica equivalentes a la máxima capacidad de la central de La Tablada ¡sólo para esta etapa de simple extracción de la materia prima y transporte hasta el puerto de salida!

El ingeniero Puntigliano, conocedor de la penuria estructural de la energía en el Uruguay actual, habló de integrar al proyecto inicial una central generadora de energía eléctrica… ¡a carbón! vista la angustiosa situación de UTE.

- "El grupo Zamin Ferrous también está en el negocio del carbón y se prevé que lleguen buques con esta fuente de energía al puerto proyectado" -explicó lealmente, Puntigliano.

Por lo tanto, una vez que se firmen los acuerdos entre el Uruguay y la empresa en cuestión para una inversión de gran magnitud, se hará ineludible la necesidad de instalar la peor fuente de energía, la más contaminante que se conoce, puesto que UTE no puede alcanzar ni la cantidad ni el precio de la electricidad industrial; y con "su" monopolio, impide que haya quien genere esa energía en las condiciones habituales en cualquier otro país.

¿Quién podrá impedir entonces que tengamos además de los inconvenientes mineros (que en comparación, son mucho menores), una central a carbón, lo más contaminante que inventó la industria…, colocada cerca del "este turístico" del Uruguay "natural"? (ING. ÁLVARO BERMÚDEZ)

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