La expresión del título está tomada de la diputada Cayetana Álvarez de Toledo, diputada española. Refiere a las andanzas del gobierno socialista español encabezado por Pedro Sánchez. Aparta a la noble figura del caballo de las tribulaciones políticas que por allá se viven. Dentro del burro se encuentra la fuerza política que rige los destinos de España, que con vocación global acaba de celebrar una reunión con presidentes y líderes de organizaciones “progresistas” de otros lugares. Entre ellos estuvo el presidente Yamandú Orsi.
Por facilidad gráfica se usará lo de “derecha” e “izquierda”, pero, en términos de conceptos de lo que estamos hablando es de democracia y despotismo, de razonabilidad económica y socialismo, de estado nacional e internacionalismo militante. En el continente latinoamericano y en Occidente en general, una tendencia electoral sostenida viene desalojando a la izquierda del gobierno optando al mismo tiempo por opciones de derecha. Argentina, Chile Bolivia, Ecuador, Perú, Paraguay, son ejemplos de lo expresado. Al tiempo que la perspectiva del presidente Petro electoralmente en Colombia no parece muy alentadora y que Venezuela, con sus 8.000.000 de emigrantes y un pueblo oprimido y hambreado -el salario mínimo es de 0,80 centavos mensuales- sobrelleva una intervención norteamericana. Que pone fin a la intervención castrista cubana que hasta hace poco manejaba a Maduro. Y, que apunta a reordenar la economía y contribuir a la celebración de elecciones nacionales limpias y libres. Circunstancias ineludibles para la legitimidad internacional de la excepcional situación que allí rige.
Al mismo tiempo en la isla de Cuba se tambalea la cabeza de la mafia “progresista” que sobrevive con estertores agónicos, tras 67 años de tiranía y la promoción regional dilatada de su exitoso fracaso político, económico y social por Latinoamérica. Todo el partido de gobierno uruguayo participó hace poco en una “cuchipanda” turística allí celebrada con neón, mojito, hotel cinco estrellas y salsa, junto a camaradas de otros países en apoyo a la satrapía Castro. Fue una burla elitista incalificable que ignoró al pueblo inmerso en condiciones vitales de campo de concentración.
“Dime con quién andas y te diré quién eres”, es una máxima que ayuda a conocer a las personas. En el caso de la otra “fiestolacha” ideológica aludida llevada a cabo en Barcelona, España, fue su promotor el presidente Pedro Sánchez. Se le tituló “Reunión en Defensa de la Democracia” y hubo presencia variopinta. Su intencionalidad ha sido en esencia armarse contra la tendencia internacional hacia la derecha a que se aludió precedentemente.
Cabe ilustrar que no se trató de un ágape angelical. En Barcelona la esposa de Sánchez -el presidente de gobierno español- fue procesada judicialmente por un juez de Madrid, por presuntamente tráfico de influencias, corrupción en los negocios, malversación, y apropiación indebida. Y, un “factótum” del evento barcelonés, el presidente brasileño “Lula” da Silva, recuérdese fue liberado de prisión por justicia amiga. Es inolvidable que cuando su presidencia se desarrollaron procedimientos penales por compra de votos en el parlamento y coimas en obra pública monumentales, que llevaron a la cárcel a una nutrida columna de personas.
Lo último nos interesa directamente porque la cancillería uruguaya ostensiblemente “danÇa o samba de Itamaraty”…