CARLOS MAGGI
Cuando no llueve, UTE pierde dinero a chorros. Pero UTE no paga lo que pierde. ¿Quién lo paga? ¿Usted señor, que es cliente obligado de UTE porque hay monopolio? ¿Yo, señor? ¡No señor! La tarifa no sube. Pues ¿Quién lo paga? ¡Lo paga el Gran Bonete del Rincón del Bonete. Perdió señor. Paga el meterete, el Estado, el pararrayos de la sociedad. ¿Y cómo hará?
UTE se funde peor que Pluna, cada tres años, pero no se nota; los orientales del Uruguay la salvan a escote: tanto yo, tanto tú, tanto él, tanto nosotros, vosotros y ellos.
Este es un ejemplo de los misterios de la OPP ¡Oh! ¡Pepé!
Una sequía torrencial, gerencial y general, se arregla entre gatos y media noche y de ese modo, nadie se entera y nadie necesita trabajar. Es el estilo tranquilo de Afe, que mientras agoniza durante medio siglo, el otario que tenés pone la guita del Tesoro Nacional; y santas pascuas: cada vez los ferrocarriles son más desastrosos y cada vez "corren" menos, menos trenes.
Hay un sinfín de tetas presupuestales y en cada una, chupa un chupetín inamovible.
Desde 2005 a la fecha, educación, salud y seguridad han recibido los mayores incrementos presupuestales. Sin embargo, los resultados no guardan relación con el esfuerzo realizado. ¿Qué pasa con los dineros públicos que no pueden rendir por su valor?
Repaso una serenata que canta verdades.
-- Enseñanza pública.- En 2004 Anep ejecutó 9.280 millones de pesos y en 2011 pasó a 27.972 millones, un aumento real del 88%.
El gasto por alumno en términos presupuestales en todos los subsistemas de enseñanza casi se duplicó desde 2005 y es hoy el mayor de los últimos treinta años. En el caso específico de ANEP, los recursos que se le destinaban en el 2004 representaban un 2,36% del PBI, mientras que en el 2012 esta cifra asciende a 3,20%. Este incremento sostenido tuvo un fuerte componente: la masa salarial, que creció un 117% real entre 2004-2012.
En su globalidad, la educación recibe hoy 4,6% del PBI y sin embargo las tasas de abandono y repetición estudiantil son de las peores del continente.
-- Seguridad.- En el caso del Ministerio del Interior se pasó en ese período de 4.460 millones de pesos a 12.772 millones, un incremento real de 78%. En materia salarial el aumento fue del 125%. La Ley de Presupuesto creó 3.200 cargos; y en las cárceles se redujo el hacinamiento. Desgraciadamente, la inseguridad sigue ahí, lo más contenta.
-- Salud pública.- ASSE ejecutó 4.499 millones de pesos en 2004 y 16.166 en 2011; hubo un aumento en las remuneraciones del 124%, pero su funcionamiento sigue siendo caótico, con "Ó" de Olesker..
Entre 2004 y 2011 la población atendida por la Administración de Servicios de Salud del Estado (ASSE) se redujo de 1,5 millones a 1,2 millones, pero el gasto mensual por usuario, se triplicó.
En 2004, el costo de cada persona atendida en ASSE representaba el 30% del valor de la cuota mutual; hoy, ese porcentaje ha subido a 83%. La tasa de mortalidad infantil es mayor; faltan camas en los CTI; las emergencias están desbordadas; y se padece una acentuada carencia de personal no médico y especialistas.
No es novedad que dentro de la coalición de izquierda, y fundamentalmente en los sectores afines al vicepresidente Danilo Astori, la incongruencia entre el crecimiento de los recursos y la mezquidad de los re- sultados obtenidos, provoca una jus-ta indignación. (Fuente: El País, 15/7/12).
¿Alguien propuso indagar quiénes son responsables de tanto contrasentido? No es para menos.
El fracaso de la enseñanza públi-ca es imperdonable (quiebra la calidad de vida de la mitad de los muchachos hijos de familias de escasos recursos.) La admirable enseñanza vareliana ha dejado de ser el escudo de los débiles.
Esta nota ajena al mal humor y a los reproches, pretende despejar el enigma de nuestro tiempo ¿Por qué cuanto más gasta el Estado, peor es el resultado? De esta incógnita proviene la invocación: a la Oficina de Planeamiento y Presupuesto: OPP… ¡Oh! ¡Pepé! ¿Dónde radica el error? Sucede que del gesto (dar dinero), a la gestión,… median los mandos medios. En esa cueva está la hueva de la indi-gestión.
Perón dijo alguna vez: "El pescado empieza a pudrirse por la cabeza", y no es una frase solo referida a la corrupción; el principio empieza a cumplirse en la estructura de las jerarquías administrativas: en los jefes, jefazos y jefecitos.
Para probar lo que digo, traigo un testigo calificado: Carlos Matus, que fuera el Ministro de Economía de Allende.
No es las primera vez que cito sus palabras; las aprecio mucho.
Matus habla gravemente, dramáticamente; pronuncia al empezar a decir su verdad, una frase desgarradora:
-- "Este es mi cargo de conciencia y dedicaré el resto de mi vida a tratar de evitar que otros caigan en nuestros errores. Cometimos muchos errores. Eran propios de la época. Algunos aún subsisten. Los partidos de izquierda son partidos ideologizados. A veces, las ideologías cobran un tinte semirreligioso.
Son partidos que valoran poco `la capacidad de gobernar` y valoran más la lealtad política y la identidad con `el proyecto`. Para los cargos principales nombrábamos pues, a los más fieles con nuestra orientación.
Existían orientaciones políticas por un lado y equipos técnicos, por otro. La separación entre el juicio técnico y el gobierno político se hizo fatal al tomar decisiones.
El proyecto ideológico de aquella época, mirado con los ojos críticos de hoy, era un proyecto estatista. Tenía serios defectos en su diseño; no podía ser operante. Nosotros no sabíamos cómo organizar la Oficina del Presidente, no sabíamos en qué consistía un buen sistema de planificación moderno, que armoniza lo técnico con lo político; estábamos obligados a mantener la lealtad `al proyecto`.
Hay que situarse en el contexto: todo estaba marcado: `esto es de derecha y esto es de izquierda`. Cualquier movimiento en ese tablero resultaba inquisicionalmente calificado." (1)
Hasta aquí Carlos Matus. No es fácil encontrar un testimonio tan sincero, arrancado de un drama existencial.
Sin el peso ni la pesadumbre de Matus, un amigo comunista me contó del cabaret inaugurado en Moscú antes de la guerra: un edificio lujoso y hecho especialmente para vivir la noche, una orquesta formidable y un número principal: un strip tease realizado por la compañera Volova, confiable como ninguna, 63 años afiliada al Partido. Pero todo fue inútil. A los rusos no les interesa ver mujeres desnudas; ni siquiera cuando están curtidas por mil heridas en la lucha de clases.
Al Frente Amplio le pasa lo mismo, elige a los fieles de los comités de base y no consigue que la gestión sea buena; no conocen el oficio.
Pone el dinero (construye el cabaret) y espera que los creyentes curtidos de ideología, atiendan la salud pública de la manera más solidaria; la seguridad, del modo más solidario; y que los profesores solidarios se nieguen a enseñar para el mundo capitalista. Los profesores que se destacan, preparan para un mundo solidario donde los que repiten o dejan de estudiar, son los preferidos. Y así va la cosa, con-gestión- nada.
(1) Entrevista de Sonia Breccia, Canal 5, "Hoy por hoy".