Despejando culpas

El 13/03/2020 se confirma 1er caso Covid-19 en Uruguay.

16/03: Se declara emergencia sanitaria y se implementan medidas como cierre de fronteras, suspensión de clases y la prohibición de eventos. Durante el 1er trimestre se registran aumentos de casos, lo que amerita adopción de medidas más estrictas, como cierre de comercios no esenciales y un firme llamado a la libertad responsable.

A partir de junio, Uruguay comienza a implementar una estrategia de “convivencia con el virus” basada en rastreo de contactos, aumento capacidad de cti, etc. Uruguay logra mantener una baja incidencia de casos Covid-19 en términos comparativos.

Ya en marzo 2021, se registra un aumento significativo de casos debido a variantes más transmisibles. Se intensifican campañas de vacunación y se prioriza la inoculación de grupos de riesgo. Para 2022, la vacunación ha sido un éxito. Se registran brotes ocasionales, pero la situación se mantiene bajo control. Se retoma una nueva y más cómoda normalidad.

En medio de la crisis sanitaria en 2020, el expresidente Vázquez entregó una carpeta al presidente Lacalle con pliegos de una obra que nunca se construyó en 15 años de gobiernos del FA. El costo de esa represa era de 150 millones de dólares y tardaría al menos 3 años en construirse. ¿Por qué no se hizo antes? ¿Por qué debería ser oportuna su construcción -justo- ahora?

En 2015 el presidente Vázquez ratificó que la calidad del agua OSE supera los estándares internacionales y anunció obras por 72 millones de dólares en Aguas Corrientes para garantizar aspectos organolépticos (gusto/olor). Inversiones anunciadas en el gobierno anterior y que nunca prosperaron. Finalmente, Vázquez solicitó manejar la información con responsabilidad:

“Seamos cuidadosos cuando reproducimos informes que muchas veces son incompletos”, dijo. Lamentablemente falleció en 2020. Pudo recordarle estas palabras a Carolina Cosse, quien nos tiene acostumbrados a falsear realidades o generar alarma.

En 2015 las obras del Antel Arena, impulsadas allí por la ministra Cosse, se detuvieron. “Las obras serán retomadas cuando estén dadas las condiciones” dijo Astori. Luego, Vázquez anunciaba a los medios, “Paramos la construcción del Arena, para destinar esos dineros en comprar los elementos para avanzar en el agua”. Pero a instancias de Cosse, se priorizó el Estadio.

Fernando Pereira, en nota a “La Diaria” dijo sobre el agua: “La responsabilidad la tienen aquellos que no tomaron las medidas suficientes”. “A confesión de parte...” Si tanto Astori como Vázquez querían priorizar las obras de OSE, es muy clara la responsabilidad que tuvo el FA al posponer lo importante por el “caprichito” de “mi reina”.

En estos últimos 3 años, la oposición se concentró en proponer quimeras impulsando gastos irresponsables. Desde cuarentena obligatoria y renta básica hasta mantener “canastas” de dudoso destino. Y siempre con la teoría del diario del lunes.

Podemos culpar a las lluvias, al actual gobierno y al anterior. Lo que no podemos es creer que la pandemia, la sequía y un proyecto olvidado por 15 años es culpa del actual gobierno. El FA actúa con cinismo. No vale sacar tajada electoral de la desgracia.

Las omisiones históricas del Frente Amplio no son bebibles y menos aún potables.

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