Chamangá

HERNÁN SORHUET GELÓS

El reciente ingreso del paisaje protegido Localidad Rupestre de Chamangá al Sistema Nacional de Áreas Protegidas (SNAP) de nuestro país, constituye un hecho de notoria significación, y una buena aplicación de la ley N° 17.234 del 22 de febrero del 2000, que declaró de interés nacional la creación del sistema.

Materializa la voluntad gubernamental y de la sociedad civil de proteger y asegurar una parte importante del patrimonio arqueológico uruguayo. Todavía existe poca conciencia acerca de que hablar de "áreas protegidas" significa referirse a sitios donde se protege y mantiene no solamente la diversidad biológica y los recursos naturales, sino también recursos culturales de gran valor.

La cuenca del arroyo Chamangá, ubicada al Este del departamento de Flores (6ª Sección Judicial), contiene la mayor concentración de sitios de pictografías prehistóricas de Uruguay, emplazadas en campos abiertos y sobre afloramientos graníticos. Son milenarias pinturas realizadas por seres humanos sobre piedras, utilizando pigmentos minerales naturales, que han resistido los efectos de los fenómenos naturales. Predominan los trazos y formas geométricas abstractas, con una gran diversidad de diseños, con predominancia del uso del color rojo.

La protección formal que se concreta ahora es muy oportuna considerando que en el pasado reciente algunas personas se han encargado de hacer desaparecer cerca del 20 por ciento de las pictografías que existían en la zona, fundamentalmente para explotar el granito. Aunque parezca increíble, otras fueron quemadas, rayadas o coloreadas con graffiti. Estos atropellos absurdos solo pueden ocurrir cuando la comunidad (los verdaderos custodios de estas riquezas) no ha tomado cabal conciencia del valor que tienen algunos elementos característicos de su entorno. Sin que se cumpla este requisito, de poco sirve que el estado proteja "en el papel" cualquier sitio.

Sobran los ejemplos.

En la zona que nos ocupa se relevaron e inventariaron unas 40 pictografías.

También se han hallado innumerables artefactos de piedra y cerámica, así como vestigios de otros restos arqueológicos en el entorno de las pinturas rupestres.

En una sociedad joven y reciente como la nuestra, existe una frágil cultura -extremadamente frágil- sobre el valor de lo antiguo. Es, por tanto, un área donde hay mucho para trabajar y por hacer.

Pero lo más importante a considerar en el tema de fondo que es contar con un sistema de áreas protegidas moderno, representativo y eficiente, es descubrir la importancia de valorar y gestionar las áreas seleccionadas con una visión amplia e integradora. Significa que en Chamangá son importantes las pictografías, pero también los ecosistemas involucrados (pradera, bañados, montes ribereños), los recursos hídricos, la riqueza de fauna y flora, la relación con el medio de las personas que viven y trabajan en la zona, la historia y la cultura que allí se han desarrollado.

Sobre esa base, la construcción del desarrollo local resultará más sólida, justa y duradera.

¿Encontraste un error?

Reportar

Te puede interesar