Un Tribunal Federal de Manhattan, Estados Unidos, condenó recientemente a un señor llamado Víctor Bout (también conocido como Vadim Markovich Aminov, Victor Bulakin , Victor Anatoliyevich Bout, Victor But, Victor Budd y Viktor Butt). Más recientemente, Bout empezó a cumplir la condena de 25 años de prisión, por conspirar para matar ciudadanos de Estados Unidos, comercializar misiles y proporcionar ayuda a una organización terrorista (concretamente, las FARC de Colombia).
Víctor Bout, de 45 años, nacido en Tajikistán, empezó su vida comercial con una empresita de transporte aéreo que en poco tiempo pasó de llevar flores, pollos congelados y otros bienes inocuos a acarrear armas, municiones y diamantes. En 2008 fue detenido en Tailandia, encarcelado y extraditado a Norteamérica. Bout esperaba otra cosa ya que aparentemente no cree que su actividad mereciera condena alguna. Aunque amasó una fortuna considerable vendiendo y transportando herramientas de muerte que han dado vigor a algunos de los peores conflictos de los últimos años, desde África hasta América. Él sostuvo siempre que nunca hizo más que proporcionar logística. Mientras tanto otras personas testifican lo contrario. Como el ex ministro de Relaciones Exteriores británico Peter Hain quien lo describió como "el principal conducto para aviones y vías de suministro que llevan armas de Europa Oriental, principalmente Bulgaria, Moldavia y Ucrania, rumbo a Liberia y Angola". Es decir, acciones que facilitaron la violación del embargo de armas de Naciones Unidas en Angola, Liberia, Serra Leona y República Democrática del Congo durante los años noventa.
Un ex militar soviético que evoca en cierta forma al personaje de la obra "Major Barbara" de Bernard Shaw. Personaje que a su vez estuvo inspirado en Basil Zaharoff, el más famoso traficante de armas de la historia.
De origen griego y nacido en Turquía, Zaharoff en realidad se llamaba Basileos Zacharias y hablaba fluidamente catorce idiomas. Llegó a ser uno de los hombres más ricos del mundo, ganándose un arquetípico seudónimo: "Mercader de la muerte". Porque como en nuestro tiempo ocurre con Bout, no hizo gran fortuna hasta que se dedicó a vender armas al mejor postor. Comenzando como agente de ventas para el área balcánica del armamentista sueco Nordenfeldt, puede decirse que su trampolín a la riqueza fue la recién nacida ametralladora Maxim. Nordenfeldt se asoció con Hiram Maxim, fabricante de la misma y Zaharoff asumió el rol de representante de esta máquina mortal para toda Europa.
En 1895, cuando la compañía inglesa Vickers adquirió la Nordenfeldt - Maxim, Zaharoff pasó a ser el más importante vendedor de armas del mundo y llegó a recibir un título nobiliario británico así como las más altas condecoraciones francesas. Murió en 1936, presumiblemente en Argentina.
Hacía tiempo que no surgía en este mundo un émulo tan digno de Zaharoff. Hoy tenemos al prisionero Bout, quien demuestra que en materia de armas, traficantes de esta clase son una constante. Señores dotados de una fuerza sicológica tal, que pueden hacer esto: una vez que le venden armas a un país, viajan a la nación vecina y le advierten sobre eso, pero recordando que pueden suministrar equipos excelentes para contrarrestar aquella adquisición. Y viceversa. Indefinidamente.
Evidentemente, siempre hubo y habrá oportunidades para los mercaderes de la muerte, llámense Zaharoff, Bout o…